La Feira do Primeiro de Maio desborda los accesos y los alrededores de la García Irmáns

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Las plantas de siembra y las patatas nuevas traen de calle a la multitud que invade Betanzos. Muchos aprovechan el Día del Trabajo para pasear y acaban en la García Irmáns atraídos por la exclusividad de un mercado con sabor a historia cuyo origen se remonta a 1341. Los visitantes, procedentes de los municipios del entorno, de las comarcas de Eume y Ferrol, pero sobre todo de la de A Coruña, la han convertido en una cita anual inexcusable y así lo demuestran las caravanas y los atascos en A Ponte Vella y A Magdalena; el cartel de “completo” del aparcamiento subterráneo, los estacionamientos indebidos en As Cascas y O Carregal, A Ribeira y Bellavista, y el “embudo” de A Porta da Vila. 

Los productos para sembrar y las  hortalizas son, como lo es la castaña el Día de Santos o el chocolate con churros y las zapatillas de casa en la Feria de Año  Nuevo, las “estrellas” del Primeiro  de Maio. También las margaritas, las rosas y las camelias, que aportan color a la estampa y atraen las miradas de los más pequeños, entusiasmados con la puesta en escena del “Canto dos Maios” que, como cada año, interpretan los alumnos de la Escola Municipal de Folclore (EMuF) de Betanzos. Entre el Cantón de Claudino Pita y el Atrio de Santo Domingo. Entre puestos de ropa y calzado, complementos y antigüedades, detrás de las gaitas y las panderetas de Untia y Azougue. Todos vestidos de blanco, con sus adornos y arcos vegetales, marcan el paso entre los aplausos de los visitantes que, gracias a su interpretación, consiguen evocar otra época y volver a disfrutar de una de las celebraciones populares más arraigadas en Galicia. 

Circulación
La Policía Local y Protección Civil de Betanzos, a los que se unen los servicios municipales de mantenimiento, completan el dispositivo de circulación y seguridad desplegado por el Ayuntamiento de Betanzos con motivo de la Feira do Primeiro de Maio. Una de las más concurridas del año y una de las más solidarias, al coincidir con la cuestación anual de Cruz Roja, que moviliza decenas de voluntarios en la García Irmáns.

En cualquier caso, además de las retenciones, apenas hubo problemas, porque “é un día de moita xente, pero como todos os anos, sen incidentes”, indicaron desde el Ayuntamiento de Betanzos que, a las 14.30 horas, inició las tareas para devolver la circulación a su estado original, sobre todo en O Valdoncel y Linares Rivas, y en A Ponte Nova y A Magdalena.
Un año más, los números son incontestables aún con variaciones, y a  pesar de que muchos cambiaron las  compras  por  el  paseo  y  las consumiciones en los establecimientos de hostelería de la ciudad,  las  ferias  han sido  y  son  verdaderos  acontecimientos sociales, ahora y en sus comienzos,  allá  por  el  siglo  XIV cuando,  según  Manuel  Murguía, los betanceiros “eran los genoveses de Galicia”.

La Feira do Primeiro de Maio desborda los accesos y los alrededores de la García Irmáns