El arte hermético del “padre sándwich”

El Ideal Gallego-9999-99-99-999-6a6a6837
|

Le hacen llamar el padre sándwich. Lo cierto es que su creatividad rebotó de una orilla a la otra del charco gracias a la plataforma Flickr donde los dibujos que cada día plasma para sus hijos en las bolsas del “lunch” recibieron una gran masa de “me gustas”. Hoy, parte de esas creaciones se pueden ver en 981 Style, una sala donde los monstruos tienen derecho de pernocta junto a gusanos que se escapan del pan y los porcentajes nutritivos de lo que está dentro. 
Dice el norteamericano David Laferriere que todo ocurrió cuando  un día descubrió que las lonchas de queso tenían moho y quiso extender ese moho de forma ficticia por las rebanadas sin éxito. Con colorantes alimenticios. Después probó en utilizar el pan como lienzo, pero tampoco fue una buena idea hasta que vio las bolsas herméticas y “desde entonces no he parado”. 
Cuenta el autor que quería hacer algo diferente, “divertirme con ello y sorprender a mis hijos al mismo tiempo”. De esta manera, la creatividad se despierta al mismo tiempo que él y esto le hace estar activo desde primera hora para su trabajo como diseñador gráfico. Todos los días después de cocinar para ellos, se  autorecluta en una esquina con rotulador en ristre: “A veces simplemente con poner una caja de cereales entre ellos y yo es suficiente”. Para que no vean y que la sorpresa sea más grande.
La exposición organizada por Yahoo España es una selección de sus favoritos para que el curioso viaje entre envoltorios conociendo los distintos estilos: “Me gustan aquellos dibujos que engañan a la vista como los agujeros en el pan o los gusanos saliendo del sándwich”.  
Amante confeso de los laberintos, David se inspira cada mañana en el clima que se asoma por la ventana, en unas vacaciones o “algún plan que hicimos o de cualquier cosa que está en mi cabeza la mañana que lo dibujo”. Esto ha hecho famoso al “padre sándwich” en el colegio de sus pequeños: “Al principio les daba un poco de vergüenza, pero ahora están encantados”. 
La pena, añade, es que las bolsas las tiran y el cuaderno de dibujo sobre plástico termina en la basura. Es por eso que decidió subirlas al Flickr y de ahí, a las redes sociales. Para contagiar con su impronta al resto de la humanidad. En varias personas de su círculo ya han causado efecto. Es más, en todo este tiempo el “padre sándwich” ha recibido hasta ofertas de paternidad “para poder disfrutar de los dibujos en la bolsa cada día”. 
Laferriere trabajó en el diseño de varias cabeceras y actualmente inyecta su creatividad en revistas universitarias y folletos promocionales de Massachusetts. En diciembre de 2012, David superaba las 100.000 visitas en la plataforma. “GeekDads” de la revista “Wired” habló de su iniciativa al igual que otras publicaciones. Esto hizo que la saga de bolsas se volviera viral. A finales de 2013, tenía más de nueve millones de visitas y a raíz de un reportaje de “Distractify”, sus criaturas volvieron a la palestra hasta acaparar 22 millones de miradas. Más allá de las cifras, lo mejor de todo es que lo recaudado en la muestra irá al Banco de Alimentos. Para que a nadie le falte un sándwich. Con o sin dibujo. n

El arte hermético del “padre sándwich”