La Audiencia rebaja la pena de un atracador de gasolineras porque una víctima se resistió

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a.b. > a coruña
  La Audiencia Provincial acaba de estimar el recurso de uno de los dos hombres que el pasado mes de febrero fueron condenados por los asaltos que sufrieron a finales de 2009 dos gasolineras de la zona de Carballo; con ello, acepta reducir el tiempo de su condena, desde los cinco años y tres meses de reclusión hasta los cuatro años y medio.
La nueva resolución avala en su conjunto la sentencia de la jueza de lo penal, en cuanto a entender probado que los dos hombres llevados a juicio cometieron los dos robos perpetrados en noviembre en la estación de servicio de Pazos-A Campara (Ponteceso) y unas semanas después en la de Nantón, pero acepta las alegaciones de uno de ellos sobre la gravedad del segundo de los asaltos, que acabó frustrado porque las víctimas opusieron resistencia.
Tal como recogía en la primera sentencia la jueza, el robo, que como el anterior se cometió con ayuda de una escopeta “tipo trabuco antiguo”, se frustró ante la aparición del propietario cuando ya uno de los delincuentes tenía encañonada a la empleada del negocio.

Desproporción >Aceptado este punto, el tribunal que ha revisado la causa en vía de apelación concede que el grado de ejecución de este atraco es menor de lo que estableció la magistrada: “Procede la revocación parcial de la sentencia de grado, que analiza adecuadamente la prueba practicada y está correctamente fundamentada, pero que impone una pena en el segundo delito, que a criterio de la sala y en relación con el carácter inacabado del delito intentado excede de la proporción debida a la naturaleza del hecho”.
Con este argumento respalda el planteamiento de uno de los recursos, al reconocer que, si bien los acusados iniciaron la comisión del delito al realizar la conducta intimidatoria –encañonar a la empleada– “abandonaron la ejecución sin llegar a apoderarse de cantidad alguna en cuanto se mostró oposición por la empleada y el dueño”.
Salvo en esta cuestión, el tribunal de la sección primera de la Audiencia ratifica la sentencia previa y desoye las alegaciones de ambos encausados, que pretendían obtener mayores rebajas en base a la confesión que prestó el primero en ser detenido, y que propició la identificación del segundo y a la presunción de inocencia que alegaba este segundo, quien siempre negó su participación.
El primero de ellos había tenido lugar en noviembre, cuando un hombre encapuchado entró sobre las ocho de la tarde en la gasolinera de Pazos-A Campara  y, esgrimiendo una escopeta, logró que el empleado le entregase los 60 euros que llevaba encima y los 2.265 de la recaudación, para a continuación salir huyendo en un coche blanco que le esperaba en la puerta.
El segundo implicado trató de poner en duda su participación, pero la sentencia confirma su presencia en el coche en ambos casos, un papel “con claros tintes de vigilancia y para asegurar la huida”.

La Audiencia rebaja la pena de un atracador de gasolineras porque una víctima se resistió