Triana reitera que Carrasco le perjudicó porque no quiso mantener sexo con ella

20/01/2016 Triana Martínez, una de las tres acusadas por el crimen de la presidenta de la Diputación de León, Isabel Carrasco, durante la segunda jornada del juicio que se celebra en la Audiencia Nacional de León, en el que su
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Triana Martínez, hija de la autora confesa de la muerte a tiros de Isabel Carrasco, declaró ayer a preguntas del fisca y mantuvo que la política leonesa le perjudicó en todo lo que pudo. “Me perjudicó la vida”, insistió, ya que le impidió acceder a la plaza de ingeniero de telecomunicaciones creada en la Diputación de León expresamente para ella.
Cuando comenzó a trabajar en la Diputación de León la relación entre ambas era buena, precisó Triana, hasta que un día, en enero de 2010, acudió su casa a petición de la que fuera presidenta de la Diputación de León y se negó a acostarse con ella.
“Me dijo que me acostara con ella y como no quise me dijo, quédate, ya salió la plaza, tienes mucho que ganar, conmigo no va a pasar nada. Me besó, se me insinuó, me entró todo el rato”, relató. Triana no contó este episodio hasta siete meses después de la muerte de Isabel Carrasco y justificó este aspecto porque le daba vergüenza. 
“Me daba vergüenza, me sentí tan mal que solo se lo pude decir a mi madre”, declaró.
Relató que segundos antes de cometer el crimen, el 12 de mayo de 2014, recibió una llamada de su madre, Montserrat González, en la que le confesó sus intenciones de matar a la política leonesa. “Me dijo la estoy viendo, estoy viendo a la Carrasco y voy a terminar con todo esto”, dijo.
Triana explicó que ambas se habían separado minutos antes del asesinato y que ella iba a ir a comprar un regalo de cumpleaños, mientras que su madre iba a “andar” como “hacía muchos días” para después ir juntas a Carrizo de la Ribera, donde vivían su padre y su abuela.

“nerviosa”
No obstante, estos planes cambiaron cuando Triana recibió una llamada de su madre en la que le notó “muy nerviosa”. “Me dijo que me fuera para el coche y yo le dije que estaba en la avenida Roma, le pregunté qué pasaba, que era muy raro y me dijo la estoy viendo, estoy viendo a la Carrasco y voy a terminar con todo esto”. Además, Triana precisó que en esa conversación telefónica su madre también le dijo que estaba cruzando la avenida Condesa para dirigirse a la pasarela sobre el río Bernesga, lugar donde se produjo el crimen.
Ante esta situación, Triana Martínez se dirigió hacia la avenida Condesa y vio cómo su madre Montserrat arrojaba un bolso en un garaje. “Cuando crucé la vi, vi que tiraba el bolso, me crucé pero no pude hablar con ella. Pensé que había cogido la pistola de mi padre”, aseveró.
Esta es la razón que Triana esgrimió ante el tribunal del jurado para justificar que recogió el bolso que, según ella, había arrojado su madre y que contenía el arma homicida. En cuanto al papel de la policía local Raquel Gago, la tercera imputada por el asesinato de la política leonesa, Triana Martínez dijo que se encontró con ella “por casualidad”.
En ese momento, Gago estaba enfrascada en una conversación con otra persona, un controlador de la ORA. “No le dije nada, solo le dije que si tenía el coche abierto, no esperé a que me dijera nada y probé. Probé y estaba abierto. Dejé allí el bolso porque pesaba mucho”, añadió.
Por su parte, Raquel Gago negó que fuera consciente de que Triana hubiera escondido el bolso con el arma homicida dentro de su vehículo y camuflado dentro de otro bolso de lona más grande. “No sé por qué Triana metió el arma en mi coche, pero desde que eso pasó no he tenido vida”, confesó.

Triana reitera que Carrasco le perjudicó porque no quiso mantener sexo con ella