Remontada de líder

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El Leyma Natura levantó un partido en el que entró a pie cambiado y firmó una hermosa victoria ante el Melilla que, unida a la derrota en casa del River Andorra ante el Breogán –víctima la pasada semana de los pupilos de Tito Díaz– y a la del Burgos ante Logroño coloca a los naranja en el coliderato provisional, una gran hazaña teniendo en cuenta –es de ley recalcarlo– las condiciones en la que arrancó la temporada.
Más o menos como el partido de ayer. La siesta defensiva de los locales la aprovechó el conjunto norteafricano para abrir brecha pronto, demasiado pronto (2-11), después de que el Leyma tardase casi cinco minutos en anotar su primera canasta.
El Melilla era todo lo contrario: cuchiló entre los dientes atrás y máxima puntería en el otro lado de la cancha. Tanta que hasta el poco tirador Eloy Almazán clavó los dos triples que intentó. Así, el muro se elevó hasta 14 puntos (9-23) al término del acto inicial, cerrado con un parcial de 0-5.
El segundo ya fue otro cantar- Sean Ogirri sacó el fusil y fitmó ocho puntos en un suspiro. Los puntos de escolta activaron la defensa, crecida con la zona 2-3 ordenada por Tito Díaz, aunque el Melilla sacaba petróleo en el rebote de ataque.
La reentrada en el partido se produjo cuando Chus Castro tomó el testigo de Ogirri para anotar 12 puntos prácticamente consecutivos (36-42), aunque el final del periodo fue un jarro de agua helada: triple de Almazán desde su propio campo a medio segundo del bocinazo.
Sin embargo, la dinámica inicial había cambiado, aunque el Leyma tardó un rato en constatarlo. Pero cuando lo hizo, lo hizo con una contundencia inapelable. Díaz había vuelto a la 2-3 y el Melilla volvió a enmarañarse en ella, incapaz de jugar interior y de sacar balones en condiciones para su lujosa nómina de muñecas. El resultado fue un parcial de 13-0, culminado con un mate de Omondi Amoke tras rebote ofensivo. Un triple de Óscar Herrero cerró el cuarto con las espadas en alto (56-56).
El último comenzó con un recital de un enorme Javi Lucas a ambos lados de la pista. Primero fue un tapón sideral a Devin Wright que puso en pie al Palacio; luego, una asistencia que Mario Cabanas convirtió en mate y, para acabar, un triple desde el frontal que puso por delante al Leyma (64-61).
La intensidad del levantino contagió ipso facto a sus compañeros. El equipo visitante capeó la tormenta a base de triples y el partido se convirtió en un combate de boxeo con dos púgiles dispuestos a darse de todos los colores. Lucas volvió a levantar al respetable con un reverso tras mate y Herrero con uno de sus clásicos triples ‘desde casa’. Una injusta antideportiva de Lucas a Wright encendió a la grada, aunque el Melilla solo sacó un punto de tamaño regalo, que llegó tras la canasta de Jason Cain –partidazo el suyo– que a la postre sería la decisiva.
El Melilla tuvo ocho segundos para darle la vuelta, pero el Leyma tenía faltas por hacer. Castro agotó la última a falta de un segundo y Omoke defendió tan bien a Brothers que incluso le impidió lanzar.  Y el Leyma se acostó colíder.

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