Sin trofeo, pero con fútbol

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La Torre de la septuagésimo tercera edición del Teresa Herrera emprendió camino a Bilbao, pero en A Coruña quedan las buenas sensaciones de un Deportivo que tiene profundidad de banquillo, las subidas de Saúl, la clarividencia de Cartabia y el golazo de Christian Santos, jugador Estrella Galicia. Solo faltó acertar desde los once metros.

Natxo González aprovechó para sacar a relucir su fondo de armario en el tapete de Riazor ante un rival de entidad, histórico, pero en horas bajas. Debutó en la portería blanquiazul en Riazor Adrián Ortolá y tuvieron minutos jugadores como Valentín, Somma, Didier Moreno, Mosquera, Cristian Santos, Valle y Cartabia, que se recuperó de un esguince.

El Deportivo tardó un poco en asentarse y acoplar tantas piezas nuevas y en los primeros minutos pagó sus desajustes defensivos. En una jugada larga, elaborada con paciencia por los de Berizzo, el Athletic encontró fisuras. Con una genialidad, Raul García dejó pasar el balón por debajo de sus piernas, Mikel Riko le cogió la espalda a Somma y en el segundo palo remató al fondo de la red Córdoba.

El Deportivo no se impacientó y también confió en su toque para contrarrestar el golpe inicial. El balón pasó por los pies de Bóveda, de Mosquera y de Somma, Cartabia lo vino a recibir a tres cuartos de ataque, habilitó la incorporación de Saúl García por la izquierda y el centro del cántabro lo enganchó Christian Santos para convencer, si no lo estaba ya, a Natxo de que en él tiene al sustituto de Carlos Fernández en Almería. El venezolano cazó el esférico con una tijera en el aire, un movimiento circense acompañado de un zurdazo imparable para Herrerín.

Los blanquiazules explotaron las subidas de Saúl. El lateral, más habitual a domicilio que en casa, volvió a asomarse a los 24 minutos para servir un pase a Fede Cartabia que desarboló a a los vascos, pero Herrerín evitó el segundo.

El Athletic perdió a Mikel Rico por lesión y Berizzo no quiso correr riesgos en el cambio. Susaeta calentó en banda y entró ocho minutos después. Estar en inferioridad no le pasó factura.

Ya con once en cada bando, la obsesión del Deportivo por salir con el balón jugado desde atrás le pudo costar dos goles en el mismo minuto, el 34. De una mala entrega de Kröhn-Dehli, nació un disparo desviado de Guruzeta; y de otro de Ortolá, una doble ocasión para los vascos. El guardameta lo enmendó desviando el lanzamiento a bocajarro de Raúl García y, posteriormente, y en dos tiempos, otro de Unai López desde la frontal para mantener la igualada al descanso.

De vuelta al césped, Berizzo efectuó cuatro cambios y una de las caras nuevas, el veterano Aduriz, puso de nuevo por delante a los bilbaínos con un zurdazo tras recoger un rechace de Bóveda.

Con Carles Gil en el campo en lugar de Cartabia, el Deportivo volvió a la carga. Un cabezazo de Christian Santos al que respondió Herrerín y una acción polémica le impidieron empatar. Somma le ganó la posición a Herrerín en un córner, pero al deportivista le aplicaron, incomprensiblemente, esa ley que no permite tocar al portero en el área pequeña. 

Hubo tiempo para Joni Montiel, Víctor García y Fornos, y para que Saúl rubricara su gran actuación con un golazo que demoró el viaje de la Torre a Bilbao hasta los penaltis.

Sin trofeo, pero con fútbol