Primer arresto por violencia de género tras el decreto de estado de alarma

La calle Barcelona, en Agra do Orzán, es un lugar muy concurrido a pesar del coronavirus | patricia g. fraga
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Uno de los temores que se generaron con el establecimiento de la cuarentena fue la posibilidad de que se incrementara la conflictividad en el hogar, tanto la violencia doméstica como la de género ante la convivencia forzada. Por el momento, las previsiones más pesimistas no se han visto reflejadas y han tenido que pasar varias  semanas (el estado de alarma se declaró el pasado día 14) para que se produjera el primer arresto a un sospechoso de violencia de género. En este caso, practicado por la Policía Local en el Agra do Orzán.

El suceso se registró a las 14.45 horas del martes. La sala del 092 recibió una llamada vecinal alertando de que se trasladasen a un domicilio de Agra do Orzán, donde se estaba produciendo un altercado. La discusión entre una pareja se había descontrolado y la mujer, atemorizada, se había refugiado junto a sus dos hijos menores de edad en el piso de otro vecino y habían pedido desde allí auxilio policial.

Una vez en el lugar, los agentes  fueron requeridos por la presunta víctima, que les confirmó las primeras informaciones que habían recibido a través de la sala del 092 y les proporcionó a los policías más detalles.

 

Encerrada en el baño

Según parece, él le había arrebatado su teléfono y se había encerrado en el baño. Ella entró y lo recuperó, motivo por el que el varón le golpeó varias veces en la cara, y fue este acto de violencia lo que la impulsó a huir de la vivienda junto a los dos hijos menores comunes. Pero el sospechoso, que fue localizado por los patrulleros en su casa, negó que la pelea hubiera ocurrido así: por el contrario, según su relato, habría sido ella la que le habría arrebatado el móvil antes de encerrarse en el baño.

La razón habrían sido los celos: la presunta víctima habría querido descubrir si el sospechoso seguía manteniendo relación con su exmujer. A partir de ahí, se produjo la discusión y el forcejeo, y la huida de la interesada con sus hijos al piso del vecino.

La mujer no presentaba heridas pero los agentes “ponderando las circunstancias concurrentes”, según el informe municipal, procedieron a la detención del varón, vecino de la ciudad, de 43 años, que acabó siendo trasladado a dependencias policiales quedando custodiado en los calabozos a disposición judicial. Fue denunciado por un posible delito de violencia de género.

Primer arresto por violencia de género tras el decreto de estado de alarma