“La fractura es muy grave y, sin unión, no se va a ningún sitio”

09 octubre 2019 Fútbol Segunda División El entrenador Juan Antonio Anquela dijo adiós la Deportivo con la lectura de un comunicado en la sala de prensa de Riazor y pidió disculpas por no haber podido triunfar en su etapa al f
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El exentrenador del Deportivo Juan Antonio Albacete Anquela abogó por la “humildad y la unión” para superar el mal momento que atraviesa el equipo que dirigió las diez primeras jornadas de la temporada en curso. 

En los micrófonos de Radio Marca, reconoció que para él es “una situación muy novedosa y delicada de digerir” tras haber sido cesado a las primeras de cambio “porque te pasas casi un año sin entrenar”. “Pero la ley está así”, añadió con resignación.

Echando la vista atrás admitió que ser despedido  “duele bastante” y “más cómo se produjo la cosa, pero hay que adaptarse”.

Al Deportivo le ve salvándose esta temporada. Eso sí, siempre que haya unión. “Por supuesto que tiene arreglo el Depor, pero la fractura es muy grave y sin unión no se va a ningún sitio. Está complicado. Es pedir cabezas, pedir cabezas y la gente se tiene que dar cuenta de que el fútbol es tranquilidad y calma. El ejemplo es el Cádiz, que cuánto tiempo lleva el entrenador ahí, o cuando estuve en el Alcorcón. Es cuestión de tiempo, de paciencia, de creer en una persona y, cuando llegan los momentos malos, ponerse el chubasquero y, cuando deje de llover, te lo quitas”, sostuvo.

“En los momentos malos, hay que juntarse y tratar la categoría con la humildad que se requiere”, insistió.

Además explicó que el deportivismo comió “jamón del bueno y ahora es complicado adaptarse” a una realidad muy diferente. 

Con todo, se mostró “convencido de que los futbolistas van a dar un paso adelante”.

Cuestionado sobre qué hubiera o no hubiera hecho en el Deportivo, respondió, tras reírse: “Hubiese hecho otras cosas que tenía que haber hecho en otro momento, pero como no las hice, lo que hay que hacer es callar y en lo deportivo seguir confiando en los futbolistas, ir con ellos a muerte. Cuanto peor se pongan las cosas, más con ellos. No tengo otra solución”, dijo.

Tras él, el equipo sigue sin levantar cabeza. ¿Se siente aliviado? “No me puedo sentir  así jamás. He estado en situaciones bastante más complicadas y hemos salido”, precisó Anquela, que sigue pendiente del Depor. “Veo las caras de mis chavales cuando juegan y acaban los partidos y no se las deseo a nadie”. 

Sobre si tuvo injerencias, respondió que “cada uno es libre de pensar como quiera” y luego las descartó: “Injerencias no ha habido nunca. Tienes que dialogar con todo el mundo, pero, de ahí a interferir, hay un mundo”, comentó.

Y respecto a la posibilidad de volver como Calleja al Cillarreal, se marcó un regate con elegancia: “Lo único que quiero es que el Depor salga adelante. Tiene un magnífico entrenador, una gran plantilla. Se necesita la unidad, no dar esa imagen. Lo del otro día en Almendralejo, esa imagen, es delicada de digerir”.

“La fractura es muy grave y, sin unión, no se va a ningún sitio”