
El 56% de los conductores sometidos a una de las 101 pruebas de drogas que la Dirección General de Tráfico (DGT) practicó en las carreteras entre el 9 y el 15 de julio dio un resultado positivo, en un 90% de los casos por cocaína y cannabis.
Este es uno de los principales resultados de la primera semana de vigilancia e intensificación de control de alcohol y drogas al volante puesto en marcha por Tráfico, de la que ha dado cuenta hoy en rueda de prensa el ministro del Interior, Jorge Fernández Díaz, junto con la directora de la DGT, María Seguí.
De los 232.000 controles de alcoholemia efectuados en una semana, 2.400 arrojaron un resultado positivo, lo que supone alrededor del 1%.
Fernández Díaz explicó que además se hicieron 101 test de drogas a aquellos conductores que “por sintomatología permitía pensar a los agentes que podían estar conduciendo bajo los efectos de algún tipo de sustancia psicoactiva”.
“El objetivo de los controles es poner fuera de la circulación a personas que conducen habiendo consumido algún tipo de sustancia psicoactiva”, destacó el ministro, quien elogió el “buen ojo clínico” de los agentes al detectar a estos conductores que no habían cometido una infracción ni habían dado positivo en las pruebas de control de alcohol.
En lo que va de año, aseguró Fernández Díaz, la DGT realizó 2.259 pruebas de drogas, de las que también un 56 %, 1.304, han dado positivo, fundamentalmente por cocaína y cannabis, seguido de otras sustancias como metanfetaminas, anfetaminas y opioides.
El titular de Interior avanzó que se intensificarán este tipo de controles con la puesta en marcha de otra campaña en diciembre y con la finalidad de que este año se practiquen 10.000 pruebas de drogas. n




















