El padre de Nadia admite que la historia de su hija tiene partes muy exageradas

El progenitor justificó su relato por miedo a perder a su hija ep
|

Fernando Blanco, el padre que recaudó más de 150.000 euros presuntamente destinados a operar a su hija Nadia, admitió ayer que la historia que ha explicado hasta ahora tiene “partes muy exageradas”.
En declaraciones a “Espejo Público”, justificó su relato “por temor a perder” a la niña, pidió perdón a todos los que se han sentido engañados y dijo que está devolviendo el dinero.
Blanco explicó que no llevó a su hija a un hospital de Houston, en Estados Unidos, sino que la trató con curanderos, y aseguró que también engañó a su mujer en este aspecto.
Preguntado por qué partes de la historia son las que ha exagerado, señaló: “Que mi hija está muy enferma. Que está en riesgo de muerte. Esto dicen los médicos que no es verdad”.
Sobre si viajó a Afganistán para buscar a un médico que vivía en una cueva, dijo haber estado en este país buscando a un médico, aunque admitió que el detalle de la cueva no es cierto.
Preguntado por el verdadero estado de salud de la menor dijo que “tiene una enfermedad rara que solo afectaba a la piel”, y criticó que muchos médicos que la trataron ahora se han desentendido del caso.
Además, admitió que fue condenado por la Audiencia Provincial de Palma a cuatro años de cárcel por haberse quedado con 120.000 euros de la empresa en la que trabajaba: “Eso es algo de hace 30 años y no tiene nada que ver. Es otra cosa diferente”, justificó Fernando Blanco.
Además, el padre de la menor ha habilitado una vía de contacto para solicitar la devolución de los donativos. “Entendemos a las personas que ahora desconfíen y quieran recuperar sus donativos, para ello todos los que nos lo pidan, nos manden un mail a assnadianerea@gmail.com o en el apartado de mensajes privados de la página asociación Nadia Nerea, con sus datos de la transferencia y daremos orden al banco para su devolución”, puede leerse en la página de Facebook para recaudar dinero.

El padre de Nadia admite que la historia de su hija tiene partes muy exageradas