Padre Rubinos inicia el traslado de los mayores a la residencia de la nueva sede

02 septiembre 2014 A Coruña.- La sede del Instituto Benéfico Social en los Rosales, el nuevo Padre Rubinos abrirá de manera oficial sus puertas mañana
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La nueva sede de Padre Rubinos comenzará a llenarse de inquilinos y contenido este mismo lunes. El presidente del Instituto Benéfico Social, Eduardo Aceña, reconoce que es esa la jornada elegida para iniciar el traslado de los mayores que residen en las viejas instalaciones, después de que el pasado día 3 los alumnos de la Escuela Infantil empezaran el curso lectivo. El albergue de transeúntes será lo último en ponerse en marcha, una vez que todo el mundo esté acostumbrado al nuevo edificio.
Si bien es cierto que el máximo responsable de la entidad benéfica Padre Rubinos, Eduardo Aceña, anunciaba en su estreno a principios de este mes que confiaba en que la sede estuviese a pleno rendimiento el 1 de octubre, la realidad ha retrasado un poco más las cosas. Los trámites burocráticos y la necesidad de los trabajadores de hacerse con la nueva sede para no sufrir problemas de orientación o dudas cuando esté todo al 100% de su capacidad han provocado un cierto retraso en los planes.
Sí es cierto, sin embargo, que la organización solidaria entrará en el nuevo mes a pleno rendimiento. “La idea central es que el lunes iniciemos la traslación de los mayores de la vieja instalación a la residencia actual”, explica Aceña.
Al mismo tiempo empezará a funcionar el centro de día que cuenta con 40 plazas, todas ocupadas a estas alturas. No obstante, los primeros días tanto uno como otro espacio serán de disfrute particular para los ancianos que ya residían en la entidad.
El objetivo es que estos se vayan acostumbrando poco a poco a su nueva casa, pues en ella se encontrarán un número de habitaciones multiplicado, un área de medicina externa y una piscina para tratar dolencias físicas propias de la edad.
Además habrá dos comedores y un pequeño hospital para cuidados básicos a aquellos inquilinos que se pongan enfermos, entre otros muchos servicios. “Tienen que conocerlos, al igual que los dormitorios”, justifica Aceña.
Así, “cuando lleven entre 10 y 15 días allí se irán incorporando los nuevos residentes”, dado que ahora cuentan con 146 camas reservadas. También se abrirá a todos los usuarios admitidos el centro de día.
“El albergue de transeúntes sería el último en ocuparse”, reconoce Aceña, que calcula que los indigentes podrán acudir allí entre finales de octubre y principios de noviembre. En paralelo a las diversas incorporaciones, la plantilla se irá ampliando con los seleccionados tras la realización de un concurso público.

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