Los coruñeses apuntan a la corrupción como la causa del cambio

24 julio 2014 A Coruña.- La ocupación hotelera de A Coruña durante el mes de junio fue un 3% superior al mismo mes de hace un año Fotografía de turistas paseando por la plaza de María Pita
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Los coruñeses todavía están digiriendo el resultado de las elecciones del domingo, y en la calle apenas se habla de otra cosa. La mayoría había apostado por un mejor resultado para el gobierno local, aunque eran muy pocos los que creían que Carlos Negreira podría revalidar su mayoría absoluta. El sentir general es que han sido los continuos escándalos del PP que no han dejado de salir en los medios de comunicación los que han minado la confianza del público. Es cierto que Negreira tuvo que lidiar con el caso Pikachu a nivel local, en el que varios de sus concejales resultaron imputados por participar en una presunta trama de prevaricación y tráfico de influencias en cuyo epicentro se encuentra Véndex, la empresa adjudicataria de varias concesiones municipales, como la ORA o la grúa.
Pero los coruñeses consideran que también “se ha comido lo de otros”. Es decir, que sobre las espaldas de Negreira se han cargado muchos de los escándalos que han sacudido al PP durante los cuatro años del mandato de Mariano Rajoy: el caso Gürtel, el caso Rus, la trama Púnica... Su presencia continua en la actualidad ha manchado las siglas que también luce el ahora alcalde en funciones de la ciudad.  
La mayoría está de acuerdo en que el impresionante ascenso de Marea Atlántica, que consiguió nada menos que diez concejales en su primeras elecciones, es producto del hartazgo que siente el público en general por parte de los partidos tradicionales. Y señalan como prueba que también el PSOE obtuvo en la jornada del domingo un mal resultado electoral, pasando de los ocho ediles que conservó durante el último mandato a los seis que les dan los votos obtenidos. Sin embargo, la candidata socialista, Mar Barcón, no ha tenido que responsabilizarse de la pérdida de otros dos concejales, como auguraban las encuestas más pesimistas. En cuanto al Bloque, nadie considera una sorpresa los pésimos resultados obtenidos, a pesar de los esfuerzos del candidato, Xosé Manuel Carril, por remontar unas encuestas que lo dejaban en la cuneta.
 Con el PP y Marea Atlántica empatados en concejales, el PSOE con seis y el Bloque reducido a un único representante, se abre un período de incertidumbre en el Ayuntamiento. Todos los coruñeses saben que ningún partido podrá gobernar en solitario y en el que los pactos o alianzas serán inevitables, preocupan a más de uno, que recuerda con poco cariño el bipartito: “Creo que se va a hacer realidad el dicho  de otros vendrán que bueno te harán”.

Los coruñeses apuntan a la corrupción como la causa del cambio