
“Me siento como en ‘Pepi’, pero con más canas”. Son las primeras impresiones de Pedro Almodóvar del rodaje de “Los amantes pasajeros”, una comedia que describe como “coral, moral, oral e irreal, o irrealista” y que comienza con “la pasión y la incertidumbre de siempre”. Aunque se trata de su película número diecinueve, los nervios de cualquier rodaje se unen, al igual que antaño, al deseo del director de volver a combatir una realidad que no le gusta a golpe de carcajadas.




















