Otro tropiezo en casa

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El Deportivo no pasó del empate ante el Cádiz y sigue sin ganar en un Riazor que parece haberse olvidado de las mieles de la victoria.


Bajo un intenso calor y unas peñas animadas por la previa en su día grande, empezó la contienda con dos equipo respetándose mucho, sabedores de las virtudes ajenas, pero también de los posibles puntos débiles. 

Pronto se vio que el Cádiz iba a ir al límite, al menos de entrada, porque la primera falta del partido ya era de amarilla para los cadistas, de hecho así lo reclamaron los blanquiazules al colegiado de la contienda. “Si perdemos hacemos falta”. Parecía que esta máxima balompédica se aplicaba desde que nacía el envite. A la siguiente acción, Sergio Sánchez, autor de la primera, vio la tarjeta amarilla.

Siempre insiste el entrenador deportivista en acabar las jugadas, algo que es fundamental y, sobre todo, ante cualificados ‘contraatacantes’ como el Cádiz. Fue una máxima desde el principio. Paciencia y no caer en el error fácil.


La primera jugada de ataque más o menos clara llegaba a los once minutos con un cabezazo de Bóveda. Era lo poco que había bajo el sol. El resto, mucho control, mucho respeto, decíamos en el inicio del choque. 


Apretó un poco el Depor con dos saques de esquina seguidos bien defendidos por los amarillos. Sobre un césped un tanto lento, y con la quinta plaza en juego, nadie quería pifiarla, nadie quería, de entrada, encajar. A los 29 minutos Dani Giménez intervenía con eficacia ante una ocasión a balón parado del Cádiz, con un buen disparo de Aketxe ajustado a la cruceta. El arquero gallego volvía a ser protagonista en una nueva acción en la que tenía que salir para cortar una peligrosa acción amarilla.


Superada la media hora de partido en Riazor era poco el bagaje de acciones ofensivas por parte de uno y otro equipo en este envite que ponía nada menos que la quinta plaza en juego. En el 40 llegaba una grandísima jugada del Depor, trenzada, cocinada a fuego lento, que acababa con un disparo de Carlos. Lo detenía Cifuentes y pegaba en el larguero dejando la madera tiritando del poderoso chut. Era lo mejor que, hasta el momento, había mostrado el equipo coruñés.


Posteriormente el Depor recuperaba la pelota en tres cuartos de ataque. Bóveda enviaba un centro colgado al área y Quique, muy valiente, entraba con todo al remate para poner el 1-0 en el marcador ante la explosión de Riazor.


Fede lo intentaba en una acción con un pase largo desde campo coruñés. Recibía bien la pelota en el área pero su disparo era manso. Fue la última opción antes de llegar al descanso, con 1-0 para la parroquia blanquiazul.

Cambia el Cádiz
En la reanudación era el Cádiz el que gozaba del primer disparo sobre la meta contraria. A los 48 Machís ensayaba pero Dani Giménez conseguía despejar la pelota en otra buena acción del arquero.


Acto seguido, el entrenador visitante, Álvaro Cervera, realizó dos cambios ofensivos para dar más peso a su ataque e intentó dar un paso adelante en el partido. A la hora de juego, de nuevo a balón parado, volvían a disponer de una opción en un lanzamiento de Aketxe que se estrellaba en la barrera.


El Depor quería seguir teniendo paciencia sin cometer errores; cerrar el partido, si era posible hacerlo y, sino, mantener la ventaja en el marcador de la manera más adecuada. El Cádiz, por su parte, intentaba encerrar a su rival, buscando la falta en la frontal para que Aketxe dispusiese de ocasiones a balón parado.


Se desperezaron los gallegos después de defender durante una larga fase del encuentro y gozó de un ataque a los 71 minutos, pero la segunda parte estaba siendo más amarilla que blanquiazul. Martí había dado entrada a Pedro Sánchez pero el equipo coruñés, por momentos, daba la sensación de tener plomo en las botas. Los papeles se habían invertido. Ahora era el cuadro local el que quería una contra y no el visitante.

Riazor anhelaba el tanto de la tranquilidad y la parroquia andaluza el empate. En esa tesitura accedieron ambos conjuntos al último cuarto de hora de partido. Fede Cartabia, cansado por el esfuerzo, dejaba su lugar a Borja Valle para afrontar esta recta final.
A los 77 minutos empataba el Cádiz. Querol, un fichaje invernal que procede del Reus, conseguía superar la defensa herculina conectando un disparo lejano que batía a Dani Giménez de manera irremisible. El Cádiz parecía más fresco, a estas alturas del partido, y dominaba al Depor.

El conjunto blanquiazul tuvo el gol de la victoria en el 87 en una gran jugada culminada por Quique, y en la siguiente acción lo tuvo el Cádiz, pero respondió de manera perfecta Dani Giménez.  El Depor lo intentó pero, simplemente, no le dio para más en un momento de la temporada en el que las fuerzas ya flaquean. Ahora toca derbi en Lugo. El derbi de los ‘exigidos’.

Otro tropiezo en casa