Rajoy asegura que no tiene “ninguna línea roja” para negociar salvo la soberanía nacional

29/12/2015 Mariano Rajoy en Moncloa. El presidente del Gobierno, Mariano Rajoy, ha cifrado en el 3,2% el crecimiento del PIB en el 2015, frente al 3,3% que plasmó el Ejecutivo en la última revisión del cuadro macroeconómico el
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El presidente del Gobierno en funciones, Mariano Rajoy, pidió ayer al PSOE y a Ciudadanos su apoyo para liderar un Ejecutivo que haga “algunas de las grandes reformas que necesita España y que quedarían para mucho tiempo”, incluso acometer una reforma constitucional. De hecho, aseguró que no tiene “ninguna línea roja” para negociar, aparte de la soberanía nacional y la igualdad de los españoles, a las que, según dijo, tampoco renunciarán los socialistas.
En una entrevista en la cadena Cope, Rajoy destacó que al PP, PSOE y Ciudadanos les une “lo fundamental”, como la defensa de la unidad de España, la soberanía nacional, el principio de igualdad de los españoles, la política europea y exterior, la política de defensa y el “gran objetivo de crecer y crear empleo”, aunque mantengan “discrepancias en qué tipo de reformas hay que hacer”.
“Son mucho más las cosas que nos unen que las cosas que nos separan. Y en este momento, hagamos de la necesidad virtud porque con este resultado a lo mejor se pueden hacer algunas de las reformas importantes que necesita España con grandes apoyos”, manifestó, al tiempo que se daría un mensaje de “estabilidad” y “tranquilidad” a los mercados.

psoe-podemos, negativo
Rajoy defendió como la mejor opción un Gobierno “apoyado por más de 200 diputados” y presidido por el PP, “porque ha ganado”, pero admitió que la otra opción que “intentan algunos” sería un Gobierno de PSOE, Podemos, IU y “alguna otra fuerza nacionalista como puede ser ERC”. La tercera opción serían las elecciones, según señaló.
“Sinceramente lo que más le conviene a España es la primera opción porque respeta la voluntad de los españoles, permite hacer reformas con amplios apoyos y da un buen mensaje de estabilidad del país dentro y fuera de España”, aseveró, para agregar que con el actual resultado electoral hay que “intentar unir” a aquellas fuerzas que están de acuerdo “en los temas esenciales”.
En este sentido, abundó en que un Gobierno del PSOE con Podemos y “partidos de extrema izquierda” sería “muy negativo” para los intereses de España, “generaría una enorme inestabilidad política y daría muy pocas certidumbres”. “No sería bueno ni para la economía española ni para la propia política de nuestro país”, enfatizó. 
Al ser preguntado cuáles son sus líneas rojas para llegar a un acuerdo con el PSOE y Ciudadanos, el jefe del Ejecutivo en funciones insistió: “Yo no tengo ninguna línea roja”. Así, insistió en que un Gobierno apoyado con más de 200 diputados serviría para hacer grandes reformas “para muchos años” y sería “muy importante”, al tiempo que lanzaría un mensaje positivo para que la recuperación económica se siga “consolidando”.
“Esto es de lo que habría que hablar. Todo lo demás sería accesorio. Y, desde luego, sería bueno que hubiera un programa para un periodo de tiempo y que se explicitara en el propio debate de investidura”, enfatizó.
Para llegar a acuerdos, Rajoy no descarta una reforma de la Carta Magna. “Yo no me cierro a nada”, exclamó. De hecho, dio a entender que es con PSOE y con Ciudadanos con quien podría pactar una reforma constitucional, pero no con otros partidos.

Rajoy asegura que no tiene “ninguna línea roja” para negociar salvo la soberanía nacional