Los resultados del supermartes ponen a los rivales de Trump contra las cuerdas

U.S. Democratic presidential candidate Hillary Clinton takes the stage to rally with supporters at George Mason University in Fairfax, Virginia February 29, 2016. REUTERS/Jonathan Ernst
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La cadena de victorias lograda por el empresario Donald Trump en las primarias republicanas del supermartes ha hecho cundir la preocupación entre gran parte del partido, que mira ya con preocupación un calendario que no deja de avanzar y que tiene, como punto de inflexión, el 15 de este mes.
A partir de entonces, los estados que celebren primarias comenzarán a funcionar con un sistema de “winner-take-all” (el ganador se lleva todo), lo que implica que el aspirante vencedor sumará todos los delegados en juego para la convención nacional. Hasta ahora, las votaciones han estado regidas por sistemas de reparto proporcional.
“Creo, sinceramente, que va a ser una carrera fácil”, dijo el martes por la noche un pletórico Trump, tras saberse vencedor de las votaciones celebradas en Georgia, Tennessee, Alabama, Virginia, Massachusetts, Vermont y Arkansas. El senador Ted Cruz se impuso en Texas, Oklahoma y Alaska, mientras que la eterna promesa Marco Rubio salvó los muebles con un único triunfo en Minesota.
El show político del Partido Republicano llegará el sábado a Kansas, Luisiana, Kentucky y Maine, pero los medios de comunicación y analistas estadounidenses ya miran más allá, a las citas previstas en Florida y Ohio el día 15. Cambian los métodos y cambian también los favoritos, ya que teóricamente son estados desfavorables a Trump. Rubio, tercero en número de delegados hasta ahora, se juega su futuro en su estado, Florida, mientras que el gobernador de Ohio, John Kasich, sin ninguna victoria en su haber, juega en casa.
A favor del sector anti Trump está el hecho de que los dos estados suman un total de 165 delegados, más de los que separan al empresario de Cruz, segundo en esta peculiar carrera hacia la Casa Blanca. En contra, que la división del voto entre distintos candidatos –previsiblemente aguantarán los cinco en liza– podría dar opciones al controvertido magnate.
Trump, que sale indemne a pesar de encadenar una polémica tras otra, mantendrá un papel protagónico que pasa por cuestionar la validez de sus secundarios y defender que, como reza su eslogan, él es el único capaz de “hacer que Estados Unidos vuelva a ser grande”. 
Por su parte, la demócrata Hillary Clinton festejó sus victorias electorales, principalmente en los estados del sur del país, e  hizo un llamado a derribar muros y romper barreras para las mujeres y los inmigrantes.
Clinton señaló que el país necesita “más amor y amabilidad”, pero al mismo tiempo criticó a sus rivales políticos al señalar que Estados Unidos pertenece a todos y “no solo a los que piensan de una sola manera”.
En el bando demócrata, Clinton logró la victoria en los estados de Alabama, Arkansas, Georgia, Tennessee, Texas, Virginia y Massachusetts, mientras que el senador Bernie Sanders en Vermont, Oklahoma, Minnesota y Colorado.

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