El PSOE se enfrenta a “dos amenazas”: el PP y el “populismo destructivo” que encarna Podemos

Un momento de la reunión que mantuvieron los miembros de la gestora socialista inma mesa
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La gestora del PSOE aprobó ayer las bases políticas de la ponencia que se llevará a su 39º Congreso, en el que se redefinirá su proyecto político para hacer frente a una “doble amenaza”: la del “inmovilismo” del PP y la del “populismo destructivo” que, a su juicio, encarna Podemos.
Así lo señaló el portavoz de la Gestora, Mario Jiménez, en la que presentó el documento sobre el que comenzará a trabajar ahora el partido y que será aprobado en el Comité Federal que convocará formalmente el 39º Congreso.
El responsable de Organización defendió que los socialistas tienen que construir un “nuevo proyecto” adaptado a la España de hoy y después de reflexionar sobre la “policrisis” que atravesó el país en los últimos años, también el PSOE, que ha sufrido “heridas profundas que han dañado gravemente” su unidad interna.
En concreto, Jiménez explicó que el PSOE cree que hay “una doble amenaza en este momento” frente a la que quiere ser la “alternativa”. “Una tiene que ver con el inmovilismo del PP, con esa ruptura consciente, programada y diseñada políticamente de romper el contrato social que fijamos desde 1978, y otra tiene que ver con esa agresión a las bases de nuestro sistema democrático, a esa impugnación continua de los procedimientos, de las instituciones democráticas, que representa el populismo y que representa Podemos”, dijo.
En su documento, en el que no se menciona explícitamente al partido de Pablo Iglesias pero sí al PP, el PSOE recalca que su objetivo es asentar su proyecto en la construcción de “una sociedad justa en el entorno de una democracia fuerte”. Esta, dijo el portavoz, es la manera de “alejar la amenaza” tanto del “inmovilismo” del PP como del “populismo destructivo” que “cuestiona” la democracia.
En el turno de preguntas Jiménez identificó la amenaza del “populismo destructivo” con Podemos, porque, dijo, este partido “se ha definido como populista” y porque entre sus planteamientos está el de “romper con los elementos esenciales” del marco constitucional, empezando por el pacto de la Transición.

“gritar”
Y esto, dijo, a pesar de que, “a base de renegar de las instituciones, no están oliendo lo que está ocurriendo dentro” de las mismas. Sus dirigentes, afirmó, se dedican a “gritar mucho fuera” del Congreso pero después se quedan al margen de acuerdos como el cerrado por el PSOE con los sindicatos para la introducción de una renta mínima, como, dijo, lamentó el propio número dos, Íñigo Errejón.
Al margen de esto, el PSOE también se dispone a “abrir una profunda reflexión sobre el modelo de partido” porque en la actualidad hay distintas ideas de democracia y hay que fijar normas “de forma clara” para evitar “choques de legitimidades”. En concreto, habló de tres niveles de democracia interna: la elección directa del secretario general en primarias; el sistema representativo de los comités federales, regionales y provinciales, y los “modelos asamblearios” de las agrupaciones locales.
En este debate entra también una “reflexión” sobre la armonización del “anhelo de participación” que tiene los ciudadanos con la “cohesión organizativa, el respeto a las minorías y la atención a las normas”.
Después, cuando se le preguntó si en este marco se abordará también la regulación de las consultas a los afiliados por parte del partido y, en concreto, por decisión del secretario general, Jiménez explicó que en el debate se hablará de todas las cuestiones que tengan que ver con lo organizativo.

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