Las mascarillas, las entradas escalonadas y los grupos de convivencia marcan el inicio del curso

Los alumnos del Calasanz tienen recorridos marcados en el centro | pedro puig
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Las sonrisas de los más ávidos por volver o las caras largas de los que el cole no les hace tanta gracias acostumbran a marcar el inicio del curso escolar, pero ayer, la mayoría de estas expresiones estaban cubiertas por las mascarillas. Y es que los elementos de protección, la distancia social, la desinfección de manos y los turnos de entrada marcaron la vuelta al cole de la llamada nueva normalidad.

Fue un inicio de curso atípico, no solo por las protecciones que cubrían a los niños, sino por las colas a las puertas de los centros, ya que las entradas a las aulas se realizaban de manera escalonada, con el fin de evitar aglomeraciones. Una vez dentro, los pequeños contaban con itinerarios de entrada y salida, los cuales debían seguir, acompañados de sus profesores. Dentro también les esperaba un hábito al que ya se tuvieron que acostumbrar en sus hogares durante los últimos meses, la desinfección de manos.

La incertidumbre de como sería el día de ayer, y de como será el de hoy, había marcado los días previos, pero las sensaciones, en general, es que la jornada transcurrió sin incidencias, salvo contadas excepciones.

En centros educativos especiales, como los de Aspace, también se retomó la actividad escolar ayer, incidiendo en la creación de las llamadas “aulas burbuja”, también presenten en las etapas de Infantil y Primaria, con las que se trata de minimizar los contactos con el resto de compañeros y profesionales. Entre las medidas instauradas en Aspace, destacan la toma de temperatura en el propio transporte escolar, la desinfección de todo el mobiliario, así como la creación de grupos estables de convivencia.

Quejas
Una de las quejas que se dio ayer fue por las ratios de alumnos por aula, que en algunos centros han suscitado quejas por ser demasiado altas. En el caso concreto del CEIP Rosalía de Castro, los padres han convocado para hoy, a las 09.30 horas, una concentración “simbólica”, con una representación de tan solo diez personas, para solicitar, precisamente, una reducción de las ratios y aumento de profesorado.

El personal docente, a través de sus organizaciones sindicales,  se concentraron ante el edificio administrativo de la Xunta. En torno a un centenar fueron las personas que se manifestaron exigiendo mayor “seguridad” para la vuelta a las aulas en todos los niveles educativos. 

Área Metropolitana
En los municipios del área metropolitana el regreso a las aulas transcurrió con normalidad, con todos los alcaldes pendientes de la aplicación de los protocolos para reducir el riesgo de contagio de Covid-19. En Betanzos, la alcaldesa, María Barral, acompañada por los ediles de Educación y Obras, supervisó el funcionamiento de las medidas incorporadas en la entrada, las aulas y el comedor del Vales Villamarín.

Por su parte, el Ayuntamiento de Culleredo anunció el municipio aumentará en más de 3.300 horas anuales las tareas de limpieza y desinfección, lo que supondrá una inversión, a mayores de la ya existente, de cerca de 60.000 euros, si bien desde el PP solicitan que se atiendan las demandas de apoyo de los directores para la atención de los escolares en los recreos y los comedores de  Infantil y Primaria.

Las mascarillas, las entradas escalonadas y los grupos de convivencia marcan el inicio del curso