Todos los silos de los muelles de Batería y Calvo Sotelo cesarán su actividad el próximo año

La labor de demolición de los silos de Alu Ibérica finalizará este mismo mes | quintana
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El año que viene será el que vea el cierre de todos los silos de la zona uno del puerto (los muelles de Batería y Calvo Sotelo) y su traslado a Punta Langosteira,  según confirmó ayer la Autoridad Portuaria. Actualmente se está finalizando el desmantelamiento de los silos de Alu Ibérica (la antigua Alcoa) y los demás almacenes de graneles seguirán el mismo camino. De esta manera, para cuando concluya 2021, el cese de la actividad comercial en estos dos muelles será prácticamente total.

En el caso de los silos de Alu Ibérica, desaparecerán antes de que acabe el mes, puesto que ya están prácticamente desmantelados. En su día, albergaron toneladas de alúmina, materia prima para la fabricación de aluminio, pero ahora esta labor la realizarán dos silos en Punta Langosteira. Sin embargo, desde el comité de empresa de Alu Ibérica, denuncian que dichos silos prefabricados todavía no se han montado, aunque las piezas llevan meses en el Puerto Exterior. Por eso temen que la actual propietaria, el Grupo Riesgo, no tenga intención de poner en marcha la fabricación de aluminio primario.

Traslados

Dejando a un lado los conflictos laborales, existen otros silos que llevan en desuso mucho tiempo y que pronto comenzarán a ser demolidos. También en Batería se encuentran los de Cementos del Cantábrico, por ejemplo, que llevan inactivos desde hace diez años, y desde la Autoridad Portuaria calculan que en los primeros meses del año comenzará su definitivo desmontaje.  

En el vecino muelle de Calvo Sotelo se encuentran los silos de Bunge, una importante empresa del sector agroalimentario que se dedica a la importación de harinas y semillas oleaginosas, fabricación de fertilizantes y piensos para los agricultores, para el que se está redactando la licitación del proyecto de desmontaje. Igualmente ocurre con Silos de Galicia, que también está previsto que traslade su actividad al Puerto Exterior en los últimos meses del próximo año.

Pero eso no significa que el tráfico en ambos muelles finalice puesto que también existen allí varios muelles que pertenecen a la Autoridad Portuaria pero que todavía albergan actividad, así que es responsabilidad del Puerto ofrecer una alternativa a los operadores.

Acuerdo pendiente

A medida que avanza el proceso de traslado a Punta Langosteira, se hace más perentorio que las administraciones implicadas lleguen a un acuerdo sobre cómo se urbanizarán los muelles, y cómo se integrarán con la ciudad y de si el desarrollo inmobiliario servirá para saldar la deuda que contrajo el Puerto al construir Punta Langosteira. Al respecto, la Xunta, Autoridad Portuaria, y Gobierno central (a través de Puertos del Estado) han mantenido desacuerdos con el Ayuntamiento en el pasado.  

La semana pasada, la alcaldesa, Inés Rey, proponía que las partes implicadas se reúnan para constituir “unha entidade pública co obxectivo de xestionar os terreos do porto interior destinados á desafectación”. El Ayuntamiento pretende que el convenio seas fruto del consenso aunque, por otro lado, ya ha encargado un estudio a la Universidad para que sirva como hoja de ruta.

La Autoridad Portuaria confía en desafectar la zona 1 (Calvo Sotelo y Batería) en dos años y para entonces, el Ayuntamiento espera haber conseguido un consenso sobre el futuro urbanístico tanto d esa zona como la de los muelles de San Diego.

Todos los silos de los muelles de Batería y Calvo Sotelo cesarán su actividad el próximo año