La alerta naranja mantendrá vedadas las playas y zonas verdes al público hasta mañana

Algunos ignoraron la prohibición y bajaron hasta la playa de Matadero /quintana
|

Los coruñeses no están de enhorabuena: dos borrascas y el coronavirus se han conjurado para conseguir que este sea uno de lo puentes de la Constitución más aburridos de los últimos años: los vientos y el oleaje han obligado a cerrar playas y zonas verdes, privando a los coruñeses de disfrutar de estos espacios al aire libre en los momentos en los que no lloviendo, y no está previsto retirar los precintos hasta mañana por la mañana.

Pero no hubo apenas incidentes: los Bomberos tuvieron que acudir por la tarde a la calle de Juan Flórez, donde una farola que colgaba de un cable después de que se le desprendiera la esfera de la lámpara. También tuvieron que visitar la calle de Cordelería, en el Orzán, donde el letrero de un local amenazaba con desprenderse. Muy cerca, la barrera que protegía una casa en ruinas se había podrido y desprendido.

Pero “Ernest”, como los meteorólogos han bautizado a la borrasca que ha seguido a “Dora” (el orden de los nombres siempre es rigurosamente alfabético), es una simple alerta naranja: lo suficientemente potente como para obligar al cierre de zonas verdes, playas y otros lugares expuestos, como la Torre de Hércules, pero pasadas las ocho de la tarde los bomberos no tuvieron que abandonar el parque de A Grela ni una sola vez.

Temporada en calma

Los servicios de emergencia señalan que esta temporada de borrascas ha sido inusualmente tranquila: solo se han registrado tres alertas naranja y dos rojas. “En ningún caso hubo que cortar el Paseo Marítimo”, señalaron las mismas fuentes. Ya la Agencia Española de Meteorología (Amet) había anunciado un otoño “inusualmente cálido y seco”. Su portavoz, Francisco Infante, desechó las quejas de los tiritantes coruñeses: “Es bueno que haga este tiempo en invierno. De hecho, esto es lo que deberían denominar buen tiempo”.

Infante señala que el mes de noviembre fue cálido y seco, propio de finales de verano y que la llegada de la borrasca “Dora” supuso un brusco descenso de las temperaturas que ha sorprendido a los que se habían acostumbrado a este largo verano.

Esa masa de aire frío todavía no nos ha abandonado, ni lo hará hasta mañana, cuando “Ernest” habrá dejado Galicia siguiendo su viaje hacia Francia pasando por el Golfo de Vizcaya.

“Mañana empezará a mejorar, pero no mucho”, advierte Infante. Y es muy posible que los chaparrones continúen durante esta noche, igual que los precintos en playas y jardines.

 El próximo lunes será oficialmente el paso del otoño al invierno, así que estas borrascas vienen a ser un ensayo. Sin embargo, desde Aemet no se atreven a hacer una predicción a largo plazo sobre el tiempo que hará durante la Navidad. “Es muy pronto para hacer una predicción fiable y a los meteorológicos no nos sienta nada bien fallar”, reconoce el portavoz en Galicia .

La alerta naranja mantendrá vedadas las playas y zonas verdes al público hasta mañana