“Nuestra generación debe dar un paso al frente para cambiar el lugar donde vivimos”

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Cuando nació Raquel Bolaño, en 1979, Ramón Rodríguez Ares (PDSP) ya era candidato a la Alcaldía de Sada. La socialista, a sus 36 años, tiene no obstante experiencia tanto en el gobierno como en la oposición. De hecho, a pesar de ser la más joven de todos, es la única que ha estado en los dos bandos.

Esta es la segunda ocasión en que concurre a las elecciones como número uno del PSOE. ¿Qué diferencias ve ahora con la vez anterior?
Ahora los sadenses pueden valorarme en dos aspectos muy diferenciados en la vida municipal. Uno es la labor que desempeñé teniendo responsabilidades de gobierno, incluso el talante de acuerdos en ese gobierno bipartito, con un buen entendimiento a pesar de ser dos partidos diferentes; y por otro lado pueden valorarme también desde la oposición. Me presento por tanto con experiencia en dos aspectos muy importantes. En el gobierno fui coherente con mi programa, cumpliendo en el área que desarrollé, y en la oposición también he sido coherente, con determinadas cuestiones en las que hemos sido muy responsables.

¿A sí misma también se nota más preparada?
Conozco más aspectos del Concello, la dinámica de la administración local, las sensibilidades de la ciudadanía... Si desde el minuto uno pisas la calle y estás ocho años haciendo eso, permite que tengas un mayor conocimiento de lo que Sada necesita.

Hay una renovación muy importante en la lista del PSOE, apostando por gente joven sobre todo en el primer tramo. A muchos les llamó la atención la ausencia de José Garrote, su compañero tanto en el gobierno como en la oposición. ¿Cómo se tomó esa decisión?
Venimos a prestar un servicio público y esto no va a ser para toda la vida. Para mí tampoco. Consideramos que la renovación era necesaria y él fue el primero en saber la decisión por mí misma. Le agradecí en aquella conversación y en el último pleno ordinario públicamente, los ochos años compartidos y su trabajo. La responsabilidad de la cabeza de lista y secretaria general que soy me obliga a tomar decisiones y en este caso fue la renovación.

¿Por qué ese camino?
Se debe a dos factores fundamentales. Es una renovación apoyada en la experiencia. En los primeros vagones, gente joven, y en los vagones de cola gente con experiencia en el partido, apoyándonos con esa visión también necesaria. Lo que sí le digo a los sadenses es que tengo 36 años y mi generación es la que tiene que dar un paso al frente para cambiar el lugar donde vivimos. El relevo generacional es necesario, que las familias vean que sus hijos dan ese paso para quedarnos aquí y no tener que emigrar.

¿Sentía que los vecinos también le demandaban eso?
Desde hace tiempo militantes históricos demandaban pasar a la retaguardia y que entrara aire fresco. Es comprensible. Y por otro lado, creo que la ciudadanía también reclama otras formas de hacer las cosas y otro perfil de personas que las hagan.

En esa apuesta por cambiar las cosas, ¿qué ha visto en el gobierno local de los últimos cuatro años para considerar tan necesario el cambio?
Por un lado, la inestabilidad, que tiene unos responsables. Dos partidos hermanos (PP y PDSP) que se han enfadado y han generado esta situación. Ellos son los responsables aunque ahora nos señalen con un dedo acusador. Lo cierto es que no ha habido gestión. Lo que ha habido es una falta total y absoluta de gobierno provocada por esas diferencias fratricidas.
¿Cómo cree que puede haber afectado eso a Sada?
Creemos que las cosas se pueden hacer, lo que ya sería un avance, y que se pueden hacer muchísimo mejor. En este momento hay muchas familias que lo están pasando muy mal. Y el gobierno local tiene que tener esa sensibilidad social. Nos indigna cuando un ciudadano tiene un problema de este tipo, y se acerca al Ayuntamiento y recibe dos respuestas de forma constante: una es ‘sí, sí, sí’, dar la razón y no hacer nada, simplemente salir del paso; y la segunda, ‘no tenemos dinero’. La administración local tiene que cambiar cosas para mejorar la vida de sus ciudadanos.

El PSOE basa su programa fundamentalmente en lo social.
Claro, es que al final Sada es un todo, como una familia. Hay personas mayores, niños que van al colegio, chavales que van a la universidad, hay personas que trabajan, otras paradas... Entiendo que la administración local debe ser transversal y saber que esos aspectos son fundamentales a la hora de dignificar la vida de las familias y de un pueblo.

¿Es quizás el momento en el que más haya que apostar por ese tipo de políticas sociales?
Totalmente. solo hay que pisar la calle y verlo. Pasarse un día en Sada por delante del centro de Cáritas y ver las colas que se forman. Y son vecinos de todos que no lo están pasando bien. O ver las cantidades de solicitudes que hay en Servicios Sociales. Sí, es ese momento, rotundamente.

¿Cómo afecta al PSOE la diversidad del voto de izquierda?
Respetamos todas las opciones políticas, somos una sociedad plural con diferentes visiones. En cuanto a nosotros, vamos con nuestro programa, nuestras ideas, tenemos experiencia en gobierno y oposición. Los ciudadanos sabrán analizar qué propuestas son reales y qué trabajo hay detrás. Lo que también hay que decir es que durante mucho tiempo la gente decía que los líos estaban en el PSOE y en estos ocho años hemos sido el partido más estable.

Lo que sí armó un lío fueron sus carteles electorales...
Nuestra campaña tiene un sentido muy claro. De hecho, el lema es “Lo importante son las personas”. Lo que queremos trasladar es eso, independientemente de a qué partido voten esas personas. Queremos es una Sada mejor para todos, incluidos adversarios políticos. Eso es lo que queremos decir con una campaña que es inclusiva. Ninguna de las frases son ofensivas, ni mucho menos. Pero cuando se nos trasladó que podía herir alguna sensibilidad, en menos de 24 horas se retiró, pero no porque pensemos que la idea de la campaña sea incorrecta, sino por respeto.

“Nuestra generación debe dar un paso al frente para cambiar el lugar donde vivimos”