Sánchez pide que no se trate la crisis “con amenazas por tierra, mar y aire”

Sánchez interviene en el Congreso de los Socialistas de Baleares | lliters (efe)
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El secretario general del PSOE, Pedro Sánchez, aseguró ayer que “la crisis territorial no se resuelve con amenazas por tierra, mar y aire”, sino con “diálogo y mesura” en alusión a la reacción del Gobierno ante la posible celebración del referéndum catalán.
Sánchez clausuró ayer en la sede del Conservatorio de Música, en Palma, el 13 Congreso de los Socialistas de Baleares, que ha ratificado a Francina Armengol, actual presidenta del Govern balear, como secretaria general del PSIB-PSOE.
El líder socialista insistió durante su intervención en la ceremonia de clausura en que “las soluciones para Cataluña pasan por la ley porque fuera de la ley no hay nada”, pero advirtió que en estos seis años de crisis se demostró que “con la ley no basta, que falta la política”.

Mirar alto y lejos
Para el secretario general del PSOE, a “un presidente de Gobierno hay que pedirle mirar alto, lejos, que haga política, que encuentre soluciones justas”.
Sánchez reiteró el apoyo de los socialistas al Gobierno en defensa de la ley y la Constitución en relación con la amenaza del referéndum y señaló la “llamada al encuentro” que hizo al PSOE
en este asunto con la Declaración de Barcelona.
No obstante, el líder socialista acusó al Gobierno del PP de haber dejado “pudrir el problema catalán” durante seis años, mientras apuntó que “no habrá estabilidad en España hasta que no haya un Estado federal”.
“Ni el Estado es el gobierno actual ni España es el Partido Popular”, apuntó el secretario general de los socialistas.
“Queremos una alternativa política y social que sume y multiplique, no queremos una vía unilateral, ilegal, estrecha, proponemos una gran avenida de diálogo, negociación y pacto común. Queremos compartir con Cataluña un futuro común”, insistió Sánchez, para quien el 1 de octubre es “todos los días”.

Protección
Por su parte, la vicesecretaria de Estudios y Programas del PP, Andrea Levy, advirtió de que los “fanatismos independentistas” no se pueden pagar con el dinero de todos y por ello y para “proteger” a los catalanes, el Gobierno decidió someter a un control semanal los gastos de la Generalitat.
Levy, en una rueda de prensa en la sede de Génova, defendió la iniciativa del Ejecutivo de verificar semanalmente las cuentas del Govern, una medida que adoptó el viernes después de detectar un desvío de 6.150 euros que podrían estar destinados a la preparación del referéndum.

Ilegal no es democrático
Insistió en que la consulta soberanista es ilegal y, por tanto, “no es democrática”, respondiendo de este modo al presidente catalán, Carles Puigdemont, que ayer contratacó pidiendo al Gobierno que devuelva a Cataluña los intereses que los catalanes pagaron para recibir el Fondo de Liquidación Autonómica (FLA) y su dinero invertido para rescatar la banca y las radiales de Madrid, y para sufragar la “guerra sucia”.
La Generalitat catalana, recalcó la dirigente popular, está sumida en la “excentricidad” al poner las instituciones “de todos los catalanes” al servicio “de su obsesión y de su fanatismo independentista” y eso no responde, dijo, al interés general.
Y ante esta situación, argumentó Levy, el Ejecutivo de Mariano Rajoy, no va a permitir que se destine un solo euro para pagar “ilegalidades” y actuará con “responsabilidad, sentido común y moderación” porque eso es lo que beneficia a los catalanes y no “esa huida permanente” de la Generalitat en su “fanatismo”.
Una huida, añadió, que está llevando a dimitir cargos de la Administración catalana “por no superar las pruebas de osadía independentista”.
También Levy cargó contra el vicepresidente de la Generalitat, Oriol Junqueras, por sugerir que va a pasar “un platillo” para que todos los catalanes aporten dos euros para pagar la multa “por cometer ilegalidades”.

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