Los mandos de la Policía Autonómica denuncian que sus agentes les acosan

26 febrero 2014 A Coruña.- El exterior de la sede de la Unidad Adscrita de la Policía Nacional, la Policía Autonómica, fue escenario de una manifestación de agentes de la Policía Nacional, organizada por los sindi
|

Durante el último año, la situación en el seno de la Policía Autonómica en A Coruña se ha ido caldeando por los continuos desencuentros entre los mandos y sus agentes. En febrero, los policía salían a la calles para denunciar lo que consideraban acoso laboral por parte de sus jefes. Ahora la situación parece haber estallado, después de que el jefe provincial recibiera un anónimo en el que se veía su foto con una diana superpuesta y las palabras “Súbito al vividor”.
Al entenderlo como una amenaza (“el vividor” es el apodo que le dan los agentes al jefe provincial), esta acción ha desencadenado una respuesta también forma de carta dirigida al director general de la Policía, Ignacio Cosidó. En ella los mandos afectados denuncian, a través de su sindicato, el SPP, que un grupo de agentes bajo su mando se dedican a “hostigar, insultar, calumniar y destruir la faceta personal y profesional”. Es más, denuncian que han sufrido varios actos que pueden considerarse delitos de acoso.
Y es que, más allá de las simples discusiones o las protestas organizadas frente a la sede de la Policía Autonómica, en la ronda de Nelle, los agentes se habrían dedicado a acosar a sus jefes fuera del trabajo. El SPP afirma que 29 de junio aparecieron en las inmediaciones del domicilio del inspector más de 40 carteles en un radio de 300 metros. En ellos se insinuaba que el mando era pederasta: “Cuidado, ha sido visto en varios ocasiones por vecinos intentando ganarse la confianza de varios menores de la zona”. Por este hecho se presentó una denuncia en su momento en la Jefatura Superior de Policía, pero no fue algo aislado: nuevos carteles con fotos, esta vez la del comisario jefe de la unidad, aparecieron calificándolo de torturador y de haber trabajado en la brigada politico-social (la policía secreta de la dictadura franquista).
El SPP también mantiene que lo coches de los mandos han sufrido sabotajes: el coche de uno de ellos, un subinspector, apareció en el garaje de su comunidad con la carrocería quemada por un líquido corrosivo y con la cuatro ruedas rajadas en dos ocasiones en un lapso de cuatro meses. Algo semejante le ocurrió a otro subinspector en su residencia de Arteixo, cuyo vehículo también sufrió importantes daños cuando estaba estacionado.

por implantar un horario
Aunque el SPP reconoce que no tiene pruebas para acusar a nadie de estos hechos, asegura que la Policía Científica los está investigando y pide a Cosidó que “tome medidas” contra los funcionarios que hostigan a sus mandos. Según el sindicato, el origen de tanta inquina es “la implantación por parte de los mandos de la unidad de un horario de trabajo ajustado a la legalidad”.
 Al parecer, antes de la llegada de los mandos, “los funcionarios hacían lo que les venía en gana durante su jornada y en la que cada vez que se realizaba un servicio por necesidades del mismo, se duplicaba la compensación horaria con respecto a la establecido”. 

Los mandos de la Policía Autonómica denuncian que sus agentes les acosan