La afición herculina se volcó con su escuadra

|

La hinchada del RC Deportivo de La Coruña, un ejemplo de fidelidad en la presente campaña, quiso arropar a su escuadra en vísperas de lo que iba a ser un encuentro clave en la lucha por la permenencia en Segunda División.

Algo más de dos millares de incondicionales, bajo un estricto control policial e intentando respetar el protocolo de seguridad, se congregaron en los aledaños del estadio de Riazor para aclamar a los pupilos de Fernando Vázquez a su llegada en el bus del equipo.

Los seguidores del Depor escoltaron a la expedición deportivista, con constantes cánticos de ánimo y alguna que otra bengala para aportar todavía más colorido a unos instantes de completa devoción por los colores blanco y azul.

El colectivo de aficionados ‘Riazor Blues’ había convocado a la afición coruñesa para una quedada a las 19.00 horas con la que insuflar moral a una escuadra que finalmente no pudo saltar al terreno de juego en una situación completamente anómala para este final de Liga.

Con casi 24.000 abonados y presencia masiva tanto en el estadio de Riazor como en numerosos desplazamientos, el Depor no ha podido contar en las últimas once jornadas de la Liga con el respaldo unánime de sus ‘fans’.

Con independencia de la categoría en la que milite la próxima temporada, el deportivismo volvió a dar toda una lección de fidelidad en un día crucial para la continuidad del club en el fútbol profesional. l

La afición herculina se volcó con su escuadra