Los observadores critican la “parcial” y violenta campaña electoral realizada en Turquía

Turkish President Tayyip Erdogan (L) greets his supporters during his visit to the Eyup Sultan mosque in Istanbul, Turkey, November 2, 2015 in this handout photo provided by Presidential Press Office. President Erdogan said on Monday the nation had voted
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La campaña política para las elecciones parlamentarias de Turquía, que fueron ganadas con mayoría por el Partido Justicia y Desarrollo (AKP), fue parcial y estuvo dominada por el terror y la violencia, informaron ayer los observadores internacionales.
Según resultados no oficiales, el AKP, fundado por el presidente, Recep Tayyip Erdogan, se hizo con casi el 50 por ciento de los votos en las elecciones anticipadas, tras una campaña protagonizada por la violencia generalizada en el sureste del país, de mayoría kurda, y por la represión a los medios de comunicación críticos con el Gobierno.
Los responsables de la misión conjunta del Consejo de Europa y de la Organización para la Seguridad y la Cooperación en Europa explicaron que la violencia tuvo un importante impacto.
Los observadores internacionales señalaron los ataques y la intimidación contra miembros del prokurdo Partido Democrático de los Pueblos (HDP), cuyo apoyo cayó dos puntos con respecto a los comicios de junio.
“Desafortunadamente hemos llegado a la conclusión de que esta campaña ha sido parcial y ha estado caracterizada por demasiada violencia y miedo”, explicó un diputado suizo y líder de la Asamblea Parlamentaria de la delegación del Consejo de Europa, Andreas Gross.
Los observadores internacionales elogiaron la alta participación electoral, pero criticaron la cobertura sesgada de la cadena de televisión nacional, TRT, y el ambiente deteriorado para los periodistas. “Es vital que el presidente trabaje hacia un proceso más inclusivo. Tiene que unir de nuevo lo que ha sido dividido en los últimos cinco meses”, afirmó Gross.
De momento, ningún partido presentó quejas formales por los resultados, aunque el HDP aseguró que está planeando impugnar varios escaños. Los resultados oficiales se anunciarán en once días, con el objetivo de dar tiempo para que las quejas sean evaluadas.
El AKP perdió en junio su mayoría en las urnas. Los votantes esta vez parecen haber elegido la estabilidad tras meses de incertidumbre política, una ola de violencia entre el Ejército y los milicianos kurdos y dos atentados con bomba atribuidos a Estado Islámico, que se cobraron la vida de más de 130 personas.
Erdogan urgió a sus votantes a restaurar el país para que la formación gobernante mantenga la seguridad. Sus críticos le acusan de incitar deliberadamente el caos para asustar a los partidarios que han mostrado su descontento. n

Los observadores critican la “parcial” y violenta campaña electoral realizada en Turquía