La plantilla de Alcoa incendia la plaza de Ourense con su protesta

Las bengalas y las pancartas volvieron hacer acto de presencia por segunda vez en una semana ante la Delegación del Gobierno | patricia g. fraga
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Estaban indignados y furiosos, y quisieron dejarlo claro. Unas quinientas personas se manifestaron ayer frente a la Subdelegación y la Delegación del Gobierno para exigir la aprobación por la vía de urgencia de un estatuto electrointensivo que garantice una regulación energética “adecuada” para esta industria y la continuidad de los puestos de trabajo. Desde las once de la mañana y durante cerca de una hora se produjo el corte de la circulación, sobre todo porque los manifestantes prendieron fuego a unos neumáticos en plena calzada, lo que provocó que el tráfico se desviara por Juan Flórez y se complicara la circulación del centro. La situación no se normalizó hasta las doce y veinte, cuando los bomberos extinguieron los rescoldos de los neumáticos quemados.

La movilización estaba convocada por los principales sindicatos: CCOO, CIG y UGT, y eso es algo que valoró Juan Carlos López Corbacho, presidente del comité de empresa de Alu Ibérica A Coruña, la antigua Alcoa: “El cabreo es grande y será de las pocas veces en que los tres sindicatos se ponen de acuerdo para hacer una movilización. Esperemos que no sea la última mientras esto esté sin resolver”.

Rebaja estable

Allí no solo se hallaban los empleados de la planta de la carretera de Baños Arteixo. También habían acudido trabajadores de las distintas industrias electrointensivas de Galicia, puesto que todos se sienten amenazados por la falta de un plan claro que garantice una rebaja estable en el precio de la energía, un requisito imprescindible para garantizar el futuro del sector. Durante la protesta, corearon lemas como “si no hay solución, Maroto dimisión”, en alusión a la ministra de Industria; “el estatuto dónde está” o “queremos trabajar y no emigrar”.

“La gente está indignada con al situación. Estamos cansados y la paciencia se agota, que promesas hay tantas como incumplimientos y ya está bien. Estamos los que queremos arrancar las instalaciones electrointensivas y los que están temiendo que les paren las que están arrancadas”, explicó Corbacho.

Hace un año, el futuro de la antigua Alcoa parecía resuelto con la compra de las instalaciones por un fondo de inversión suizo, Partner Capital. “Hemos salido del círculo de Alcoa, tenemos proyecto industrial para tirar para adelante pero no tenemos el precio”, resumió Corbacho. El portavoz tiró de las metáforas médicas, tan de moda en la actualidad dominada por la epidemia del coronavirus, para explicar la situación: “Se suponía que este estatuto traía estabilidad y cuando estás en la UVI la estabilidad puede ser un electroencefalograma plano. Que nos den el alta ya”. l

La plantilla de Alcoa incendia la plaza de Ourense con su protesta