La crisis es menos crisis cuando se tiene el estómago lleno

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Que la crisis está obligando a los empresarios a buscar alternativas en sus negocios es algo que, no por convertirse en una costumbre, deja de ser digno de mención. Y, como lo primero que entra por los ojos suele ser la comida, la hostelería de Sada se ha tenido que aplicar al máximo para ofrecer lo que no ofrece el vecino.

Al fin y al cabo, es marketing. Yo te invito a esto. Tú me recomiendas. Vendrá más gente. Tú ganas, yo gano. Y, de esta manera, son ya varios los locales del centro urbano que están poniendo en práctica una atractiva apuesta para el cliente. Unos, con vistas a los desayunos; otros, más orientado a las tapas del mediodía. Por el reducido precio de un café o una caña, el dueño del negocio te pone la comida.

Desde piezas de bollería hasta huevos fritos o callos, los locales se vuelcan
en agradar a la clientela

El descenso en el consumo como consecuencia de la crisis económica ha afectado a estos locales. De hecho, han sido varios los que se han visto obligados a cerrar o bien a reducir personal para hacer frente a lo que ahora son gastos, cuando antes eran beneficios.

Los clientes están ya agradeciendo esta iniciativa que más de media docena de establecimientos está poniendo en práctica. La zona en la que más se concentran estas ofertas es la de As Brañas, donde cafeterías y vinotecas pugnan por llenar sus mesas y sus barras con propuestas difíciles de rechazar. Así, la Vinoteca Vivamus llama la atención de sus potenciales clientes ofreciendo, con la consumición que se pida, una tapa gratuita que consiste en un huevo frito con patatas y chorizo. Eso sí, que no piensen que el resto de la semana se quedan a palo seco, ya que habrá numerosos pinchos gratis.

A pocos metros de esta vinoteca se sitúa el Río da Ponte, establecimiento que ya es todo un clásico en Sada. De aquí se sale ahora desayunado y sin casi vaciar el bolsillo. Por el euro que te cuesta el café, los responsables del negocio le sirven al cliente un zumo de naranja, y dos churros o dos piezas de bollería. Además del café –o té–, evidentemente. La jugada les está saliendo redonda, ya que es rara la mañana en que haya una mesa libre.

También en As Brañas, pero en la otra entrada de la urbanización, donde está la Iglesia Nueva, otra opción es el Terra Meiga. Allí, también por un solo euro, el café se sirve acompañado de una cesta con hasta seis piezas de bollería. El cliente, en este caso, puede comerse las que quiera y dejar que el local se reserve las restantes, aunque hay quien se las lleva.

 

Vistas al mar > Ya mirando al mar, justo enfrente del edificio de La Terraza, está el Guinlle, que ofrece tapas gratuitas con cada consumición, desde callos, tortilla o una de las especialidades de la casa, como son los chipirones.

Pero si hay un local de hostelería conocido no solo en Sada, sino en toda el área metropolitana, ese es El Chiringuito, ubicado en la zona de la playa. Lejos de vivir de una fama lograda a lo largo de muchos años, los responsables de este negocio se han esforzado por complacer a su clientela de siempre y a la que está por venir. El establecimiento cuenta con una nueva terraza desde la que es posible seguir las competiciones deportivas al aire libre que se celebren en esta zona. Además, dispone de una zona aclimatada en el exterior, un servicio de pinchos variados los viernes por la tarde y fines de semana por la mañana. Y todo ello sin olvidar una larga carta de ginebras como un arma más contra la crisis.

 

En el puerto > De la playa, al puerto. En la zona próxima a la dársena deportiva hay un par de establecimientos que también están apostando por interesantes ofertas para los clientes.

En el Nordeste, por ejemplo, es ya todo un clásico la tapa de cocido que se sirve los viernes, que consiste en una patata, un manojo de grelos, un trozo de costilla, un poco de chorizo y carne fresca.

Todo ello, con la consumición que se haya pedido. Asimismo, son famosos sus callos los domingos, aunque todos los días se ofrecen diferentes tapas. Por último, el Cobh, que cocina huevos fritos o raxo para degustar en su nueva terraza frente al mar.

La crisis es menos crisis cuando se tiene el estómago lleno