María Pita también hace números para llegar a fin de mes con lo que tiene

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El Ideal Gallego-2011-07-17-003-33aa7763plan de austeridad  el ahorro municipal

A imagen y semejanza de lo que hace dada familia en la mesa de su cocina, con la calculadora y los recibos, en María Pita el gobierno de Carlos Negreira se ha puesto a revisar y recortar todo aquello que se considere superfluo. El objetivo es ahorrarse 10 millones al año. En cinco semanas la cuenta ya está en más de 6,5.

análisis de Miguel Pampín

Esta vez parece que va en serio. Lo del ahorro es siempre un recurso socorrido en campaña electoral. Aún hay quien defiende –y sin necesidad de vestir capa ni blandir espada– que a Alberto Núñez Feijóo encontró la llave de San Caetano escondida bajo una alfombrilla de un coche oficial de esos que después salieron a subasta.


Pero os tempos son chegados y lo menos que se le pide a quienes administran los cuartos de todos es que se acuerden de que –salvo poco honrosas excepciones– en cada casa hay un economista angustiado que pasa noches en vela repasando recibos, aporreando la calculadora y trazando en su mente la ruta imposible hacia fin de mes.
Hay mucho que pagar y poco de donde sacar. Por eso, cada vez que el alcalde, Carlos Negreira, abre la boca baja el gasto. Aún no han transcurrido cuarenta días de mandato –le quedan por delante más de 1.400 antes de volver a batirse en duelo con las urnas– y ya ha bajado los machetes necesarios para reducir la cuenta de gastos en 6,5 millones de euros.

El Ideal Gallego-2011-07-17-003-33ab4860Por uno mismo > El ahorro, como la caridad, bien entendido empieza por uno mismo. Algunas de las medidas adoptadas hasta el momento por el gobierno local afectan en primera persona al propio Negreira.
Más allá de las polémicas acerca de su salario, la decisión de prescindir de coches oficiales y de escoltas superará en cuatro años el millón de euros. Por cierto, desde María Pita calculan que en sueldos el ahorro en cuatro años será de 1.320.000 euros.
Otra de las medidas que darán algo de oxígeno a las arcas municipales es la decisión de deshacerse de todas las dependencias alquiladas. Para disgusto de los arrendadores, el Ayuntamiento dejará de pagar 39.000 euros al mes, 1,4 millones en los cuatro años de mandato.
La estrategia se completa, por ahora y a la espera de nuevos anuncios, con un plan de ahorro energético, anunciado el pasado viernes, y que supondrá 50.000 euros mensuales en la factura de la luz. 2,4 millones en cuatro años. Vamos, que si el Ayuntamiento está a dos velas, al menos que se note en la factura.
Puede parecer excesivo, pero esto no ha hecho más que empezar. Si entre canapés, coches oficiales, guardaespaldas, alquileres, bombillas de bajo coste y otras peripecias apenas se han sobrepasado los 6,5 millones, faltan aún 33,5 para alcanzar el objetivo de ahorrar 40 “kilos” en cuatro años. ¿Cómo? Permanezcan atentos. Por lo pronto, cada lunes y cada miércoles, reunión en la cocina para hacer números.

 

María Pita también hace números para llegar a fin de mes con lo que tiene