
El inglés Lewis Hamilton (McLaren) ganó el Gran Premio de Hungría, la undécima prueba del Mundial de Fórmula Uno, disputada hoy, domingo, en el Hungaroring, donde Fernando Alonso (Ferrari), que acabó quinto, celebró su trigésimo primer cumpleaños reforzando su liderato.
El inglés, campeón del mundo en 2008, dominó de principio a fin, cedió puntualmente el liderato en sus paradas en boxes y sólo se sintió algo incomodado en el tramo final, en el que contuvo los ataques del finlandés Kimi Raikkonen (Lotus), segundo, por delante de su compañero francés Romain Grosjean.
Alonso, que arrancó sexto, avanzó un puesto al optimizar de nuevo los recursos de un coche que ha mejorado, pero que necesita hacerlo más y que en seco es el cuarto de la parrilla.
En una jornada que empezó tormentosa, pero en la que brilló el sol y la temperatura fue elevada durante casi toda la carrera, Alonso acabó justo detrás del otro bicampeón, el alemán Sebastian Vettel, cuarto. Y por delante del McLaren del inglés Jenson Button, sexto; y del otro Red Bull, el del australiano Mark Webber, octavo entre dos brasileños: Bruno Senna (Williams) y Felipe Massa (Ferrari).
Como quiera que el asturiano había entrado en Budapest con 34 puntos sobre Webber y que saldrá de la capital húngara con seis más de ventaja sobre el australiano, que sigue segundo, Fernando se marchará de vacaciones con la alegría y tranquilidad que da saber que, pase lo que pase, cuando se reanude el Mundial, el primer fin de semana de septiembre, en Bélgica, también seguirá líder tras la prueba de Spa-Francorchamps.
La carrera de ayer, prevista inicialmente a setenta vueltas, se acortó en una, ya que una avería en el Mercedes de Michael Schumacher obligó a abortar la salida y repetir la vuelta de formación, antes de que se volviese a dar la señal de arrancada que el alemán afrontó desde el ‘pit lane’.
Alonso avanzó un puesto en la salida, al rebasar a Kimi en la segunda curva. Hamilton salió con firmeza –por delante de Grosjean–, Button superó a Vettel en la primera vuelta y los cuatro se fueron distanciando, mientras Alonso contenía como podía al Lotus Raikkonen, que rodaba más rápido que su Ferrari.
Traspasado el ecuador de la prueba, instantes después de que Button efectuase su segunda parada, Alonso estaba más cerca de perder la plaza ante Webber, que de discutirle la quinta a Raikkonen. Que, al igual que su compañero y que Vettel, fueron los únicos que repitieron compuesto blando en el primer stop.
Webber, que tras su segunda entrada en boxes había superado a Alonso, hizo una tercera parada, al igual que Button. Ferrari acertó en la estrategia y Fernando, que sólo paró dos veces, superó a ambos, concluyendo la prueba en quinta posición.
No hubo vuelcos en el tramo final. Lewis subió a lo alto del podio y Fernando pudo festejar por todo lo alto su trigésimo primer cumpleaños. n




















