Mouriño justifica el cese de Herrera porque hacía falta “un revulsivo”

carlos mouriño, junto a abel resino, en la presentación de ayer efe
|

Carlos Mouriño, presidente del Celta de Vigo, justificó ayer su decisión de destituir a Paco Herrera, sólo dos meses después de ofrecerle la renovación “aunque el equipo acabe descendiendo”, en la necesidad de encontrar “un revulsivo” que logre enderezar el rumbo del equipo, inmerso en la zona de descenso a Segunda.

“Los resultados me han llevado a perder la confianza en Paco Herrera. En los últimos partidos el equipo no estaba al nivel del principio y creemos que eso podía requerir un cambio. Los resultados a lo largo de la temporada no han sido excesivamente malos, pero lo más preocupante era la forma del equipo”, indicó.

“Ver al equipo caer ante el Osasuna, luego frente al Espanyol o en Getafe el otro día nos hizo pensar que si queríamos mantener la categoría era necesario un cambio de entrenador”, agregó Mouriño, muy tenso durante toda su intervención.

El máximo accionista del club, que no comunicó a Herrera su destitución hasta el lunes al mediodía, cuando ya llevaba desde el día anterior hablando con Resino, se defendió alegando que “el Celta sólo se pronuncia cuando los contratos están firmados”.

“El contrato físico se firmó el lunes a las dos de la tarde en Madrid, por tanto antes no había nada cerrado. Este club tiene una política y nosotros únicamente damos las noticias cuando se producen. Nuestra idea nunca fue tener una desconsideración de ese tipo con Paco, porque para nosotros él es más que un entrenador, es un amigo”, explicó.

Mouriño asumió su “culpa” por la filtración que desde el club se realizó la noche del domingo a un periódico local- Faro de Vigo- porque, a su entender, que se adelantara la noticia de la llegada de Abel le hizo “un daño tremendo” al Celta.

 

Mouriño justifica el cese de Herrera porque hacía falta “un revulsivo”