
El alcalde de Lugo, el socialista Xosé López Orozco, reclamó ayer que “los políticos aprendamos a no tener las imputaciones como arma arrojadiza en contra de nadie; los imputados son inocentes hasta que se demuestre lo contrario”.
Tras el anuncio el miércoles del sobreseimiento de la causa contra él en el marco de la Operación Campeón, Orozco aprovechó para expresar su pesar, en declaraciones, por las declaraciones de algunos políticos del PP, como el presidente de la Diputación de Pontevedra, “que pidieron mi dimisión cuando fui imputado”.
“Si hubiese dimitido como pedían altos dirigentes del PP, como Louzán, qué flaco favor le haría a la democracia y a los lucenses. Con esto no quiero decir que sea imprescindible, pero estoy aquí porque ellos me eligieron”, indicó Orozco.
Por ello, considera que esto “fue una lección de justicia y una lección de política para el PP. Hay que dejar trabajar a los jueces”.
Orozco reconoció que a pesar de tener la convicción sobre su inocencia, el hecho de “que haya una confirmación por parte de la jueza es darle todavía más fuerza moral”.
En este contexto, afirmó que continuará adelante con la querella presentada el pasado 16 de marzo contra el principal imputado en el caso Campeón, el empresario Jorge Dorribo, quien lo acusó de favorecer su entramado empresarial a cambio de patrocinar eventos como Lugo10 y Arde Lucus.
Orozco se mostró “totalmente convencido” de que la investigación contra el exministro Blanco será archivada. n




















