La crisis obliga a Cáritas a triplicar las ayudas de emergencia social

26 marzo 2020 página 16 A Coruña.- Miles de personas recurren a Cáritas tras perder sus precarios empleos Trabajadores en el economato de Cáritas en la Sagrada Familia
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La ciudad avanza en la “nueva normalidad”, pero las consecuencias sociales de la crisis sanitaria se mantienen en los mismos niveles que al inicio de la alarma por el Covid-19. Así lo perciben a diario entidades como Cáritas que, en los últimos meses, ha tenido que multiplicar su capacidad para atender las solicitudes de auxilio que, en el caso de la Diócesis de Santiago, que integra más de tres centenares de delegaciones parroquiales, se incrementaron en un 43% durante el estado de alarma con respecto al mismo período de 2019.

“Una vez más la crisis no ha sido igual para todos, los más frágiles han visto como más rápidamente y más intensamente sus condiciones de vida empeoraban, y en la mayoría de los casos se hundían al perder el empleo que realizaban, los exiguos ingresos que tenían”, recoge el informe que acaba de presentar Cáritas Española. A esto se suman las dificultades en la vivienda, en la convivencia y en los cuidados, el ensanchamiento de la brecha educativa y digital y los problemas de salud, que completan la mirada sobre el impacto del Covid-19.

Desde el día 16 de marzo, tras decretarse el estado de alarma, más de un millar de nuevos usuarios acudió a la organización en la diócesis, acercándose a alguna de las entidades interparroquiales en demanda de ayuda, principalmente para cubrir necesidades básicas de alimentación e higiene, pero también para el abono de alquileres, un aspecto que creció especialmente a raíz del Covid-19.  

En el caso de Cáritas A Coruña, los nuevos usuarios se situaron en unos 250, lo que obligó a triplicar las ayudas  de emergencia social con respecto a los primeros meses de este 2020.

 

Números

Un informe de la organización  confirma que, una vez más, han sido los más vulnerables los primeros  en notar cómo empeoran sus condiciones de vida por el impacto del Covid-19.

En A Coruña, las ayudas de emergencia han pasado de atender a ochenta familias, las computadas antes de la alerta, a unas 300 en plena crisis; de 18.000 euros antes de marzo a 41.000.

Además, de los que Cáritas asistía antes del coronavirus, más un 70% ha visto empeorada su situación al perder su empleo, y los que no ingresan ni un solo euro se sitúan en el 30%.

En este sentido, uno de los retos a corto plazo pasa por reactivar los cursos de formación que la entidad imparte en su Centro  Violetas, en el Barrio de las Flores. Las instalaciones tuvieron que cerrar al decretarse el estado de alarma y, si bien se empezaron a impartir cursos on line adaptados a la demanda, la idea es reanudar la actividad cuanto antes y volver a ofrecer a todas estas personas en situación de desempleo y vulnerabilidad social, nuevas oportunidades de formación y empleo en aras se su inserción.

La crisis obliga a Cáritas a triplicar las ayudas de emergencia social