Baute ameniza el fallido asalto naval

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Difícilmente se libra una batalla naval en tan solo 18 minutos, a no ser que se dispute con pirotecnia como la que ayer se disparó desde O Parrote para rememorar el asalto inglés de 1589, frustrado por culpa del levantamiento en masa de los coruñeses capitaneados por María Pita. Había también ayer un enemigo más a batir: la niebla. Finalmente se celebró, pero el espectáculo quedó deslucido y las luces se diluyeron entre las gotas en suspensión, lo que provocó la protesta de muchos de los asistentes.
Esta vez se estrenaba escenario en O Parrote, en una apuesta por la historia que comenzó a golpe de truenos durante dos minutos. La entrada de los piratas se advirtió por el aire, pero también por el agua y de forma estática. Focs d’Artifici Europlá fue la encargada de poner la metralla sobre un firmamento contemplado por miles de coruñeses, que pasaron a un segundo ring cuando las últimas palmeras le pusieron el final feliz a la historia. 
Ya por entonces, Baute afinaba la garganta. Vino con su repertorio más bailable porque como dijo para este periódico se trataba de armar fiesta. Rebozó todos sus éxitos de música urbana. Con esa premisa, trajo “Amor & Dolor” o “Perdimos el control” y la noche se disputó en una nueva batalla latina sobre María Pita, que continuará hoy con Ute Lemper. Antes, la ciudad vistió de guirnalda A Gaiteira. Se fue hasta Santa Margarita para teñirla de música y llevó la risa al Campo da Leña y la plaza de Vigo.

Baute ameniza el fallido asalto naval