“Pasear por la ciudad es una herramienta de mi trabajo”

La concejala popular, en su nuevo despacho del palacio municipal quintana
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Vecina de Monte Alto –“viví, crecí y residí allí”– Susana Pazo (A Coruña, 1968) es la encargada de sustituir a Juan de Dios Ruano como el tercer edil de barrio. En el cargo desde el último pleno, cuando tomó posesión como concejala del PP, esta trabajadora social en excedencia cree que los vecinos necesitan ser escuchados.

—A estas alturas, ¿se esperaba ya la llamada del alcalde para formar parte del equipo de gobierno?

—Desde las últimas elecciones generales, Juan de Dios Ruano logró el acta de diputado a nivel nacional. Después se le encomendó su trabajo en la comisión de cooperación internacional y, debido a su dedicación en esta comisión, que le requiere viajes constantes, renunció al acta de concejal. A partir de ahí es mi llegada.

—¿Le dio algún consejo Ruano antes de irse?

—Juan de Dios no es que me diera un consejo cuando dimitió, o cuando yo tomé posesión, sino que la relación con él viene de mucho más atrás, y las conversaciones eran muy fluidas y continuas. Entonces no hubo consejos específicos, sino que los contactos eran constantes.

—Se estrenó como concejala en un pleno, nada más tomar posesión. ¿Cuál fue su primera impresión?

—Me sirvió de toma de contacto para una nueva faceta.

—¿Le sorprendió el enfrentamiento entre los grupos o cree que es lo habitual en este tipo de sesiones?

—Es una dinámica en el ejercicio de la representación política.

—¿Cuál es su opinión personal sobre el papel del concejal de barrio?

—Es la primera vez que aparece esta figura en un gobierno municipal. Me parece que es una buena herramienta para estar en contacto permanente con los vecinos, con el tejido asociativo, y a la vez ser el oído y los ojos del gobierno municipal para saber el pulso diario de la ciudadanía. Y sirve de instrumento bidireccional de comunicación entre el gobierno municipal y los vecinos.

—Algunas asociaciones, y los tres grupos de la oposición, se quejaban de que esta figura suponía un tapón a la hora de hacer llegar los problemas al Ayuntamiento.

—La figura del concejal de barrio es un canal de entrada para todo tipo de demandas, sugerencias y reclamaciones de los vecinos. Estamos cercanos, estamos a pie de calle y somos asequibles. Creo que es la primera vez que hay una figura en la ciudad tan cercana para el ciudadano y para el tejido asociativo.

—¿Ya ha recibido alguna petición vecinal?

—Desde que se creo la figura de los concejales de barrio las peticiones son constantes. Esta figura no se creo en el momento en el que tomé posesión, sino que se trata de un trabajo dinámico que mis compañeros –Juan de Dios Ruano, Carmen Hervada y Mariel Padín– han venido realizado hasta ahora. Ahora yo tengo que continuar con esa labor.

—Hoy se desaloja Penamoa, pero sigue pendiente la ocupación del edificio de A Silva, ¿qué le diría a los vecinos de la zona cómo concejala de barrio?

—Todo el gobierno municipal está implicado para solucionar, a la mayor brevedad posible, el problema que se ha creado.

“El vecino de La Coruña no pide grandes cosas, sino pequeñitas del día a día que mejoren el barrio”

 

—¿Qué solución ve al problema del botellón en los jardines de Méndez Núñez?

—Es un tema que se está estudiando, y con el que el gobierno municipal es susceptible y está muy sensibilizado. Es un tema que hay estudiar con calma, y en el que hay que implicar a varios agentes sociales y tomar una serie de determinaciones después de un estudio pausado y mediato.

—¿Hay más necesidades por atender en los barrios de las que a priori pueda parecer?

—Desde que tomé posesión lo que sí he percibido es que al vecino le preocupan pequeñas cosas de sus barrio que le aparecen día a día, y que le gusta tener una persona a la cual recurrir y con la que poder hablar. El vecino de La Coruña no pide grandes cosas, sino pequeñitas cosas del día día que mejoren y humanicen su barrio.

—¿Qué reto se marca en esta nueva etapa?

—El estar a pie de calle, escuchar, mejorar los barrios con la opinión de los vecinos y ser lo más resolutiva posible.

—¿Qué medio utiliza para desplazarse por la ciudad?

—Esta es una ciudad preciosa y maravillosa para pasear. Es una herramienta de nuestro trabajo. Salvo cuando llueve, que vamos en transporte público o en nuestros coches particulares.

“Pasear por la ciudad es una herramienta de mi trabajo”