
La Asociación Ve-la luz, de defensa a las mujeres maltratadas, sembró ayer dudas sobre la forma de trabajo de la casa de acogida de A Coruña. Junto a la coalición Esquerda Unida-Os Verdes, la portavoz del colectivo, Gloria Vázquez, acusó a la entidad de “confinar” a las usuarias del centro y obligarlas a buscar la ropa a Cáritas.
Según denunció Gloria Vázquez, las mujeres que residen en la casa de acogida viven con “horarios controlados tendo que xustificar as súas ausencias”. Además, aseguró que les faltan elementos fundamentales para su vida diaria “ata o punto de que teñen que ir a pedir roupa á beneficencia cando a casa de acollida recibe 57.000 euros de subvención da Xunta”.
separación de los hijos
En este sentido, criticó que ese dinero no sea suficiente para mantener a las cuatro víctimas que ocupan las cuatro habitaciones disponibles en la vivienda. La representante de la asociación fue más allá y aseguró que si la usuaria tiene un hijo de 14 o 15 años a su cargo “es separada del mismo, enviando al menor a un centro”.
El portavoz del grupo municipal, César Santiso, advirtió que “as condicións nas que, segundo Ve-la Luz, se atopan as mulleres maltratadas na casa de acollida da Coruña son inaceptables”.
Por ello, prometió que llevará al pleno una iniciativa para que “o Concello exerza un maior control sobre a casa de acollida e para que as vítimas teñan cubertas as súas necesidades básicas durante o seu proceso de reinserción social”.











