Alemania vuelve a dictar un “confinamiento duro” al ser incapaz de atajar la pandemia

Merkel llega a la rueda de prensa en que anunció las restricciones | R. KEUENHOF
|

Alemania vuelve a partir del miércoles y hasta el 10 de enero al “confinamiento duro”, con comercios no esenciales y colegios cerrados, para atajar la propagación del coronavirus que pese a mes y medio de restricciones alcanzó esta semana cifras récord.

El Gobierno central y los estados federados acordaron este paso en una videoconferencia de urgencia para evitar el colapso del sistema sanitario, atendiendo a los llamamientos de los expertos y tras la cascada de medidas regionales que se han ido adoptando en los últimos días.

“Es el día de hacer lo necesario”, aseguró la canciller alemana, Angela Merkel, en una rueda de prensa convocada de urgencia para anunciar las nuevas medidas, en la que argumentó que las restricciones previas “no han sido suficientes”.

La canciller, que destacó que se trata de evitar la “sobrecarga del sistema sanitario” reduciendo al máximo los contactos interpersonales, reconoció que las restricciones afectan severamente a “mucha gente”.

El acuerdo incluye el cierre de todos los establecimientos comerciales considerados no esenciales, que se suman al ocio, la cultura y la gastronomía.

Los colegios y las guarderías permanecerán asimismo cerradas tres semanas y media, dejándose la puerta abierta a la educación a distancia y estableciéndose retenes de guardia en algunos centros para casos excepcionales, como hijos de padres con profesiones esenciales.

Las reuniones seguirán limitadas a cinco personas de dos domicilios (sin contar los menores de 14 años), aunque las condiciones se relajarán levemente entre el 24 y 26 de diciembre para permitir encuentros familiares.

Para Nochevieja y Año nuevo se va a decretar una “prohibición de reunión” nacional en espacios públicos y se va a prohibir la venta y uso de productos pirotécnicos, algo tradicional en esas fechas.

Además se recomienda el trabajo desde casa, no viajar ni dentro ni fuera del país y se restringen los oficios religiosos.

Alemania vuelve a dictar un “confinamiento duro” al ser incapaz de atajar la pandemia