El Reino Unido envía por error cartas de expulsión a ciudadanos europeos

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El Gobierno del Reino Unido envió por error a decenas de ciudadanos de la Unión Europea unas cartas en las que les insta a abandonar el país, en pleno debate sobre los derechos que tendrá este colectivo una vez se haya consumado el proceso de Brexit en marzo de 2019.
La académica finlandesa Eva Johanna Holmberg, casada con un británico, dio la voz de alarma en declaraciones a un periódico de su país. Confirmó que había recibida una misiva en la que se le pedía que abandonase el Reino Unido en el plazo de un mes: “No podría creer lo que veían mis ojos”. El Ministerio del Interior británico difundió un comunicado para aclarar que todo había sido un “error” y que Holmberg no corre el riesgo de ser detenida o expulsada. Londres cifró en “unos cien” los envíos fallidos y se puso en contacto “urgentemente” con los destinatarios para evitar cualquier confusión.
“Para dejarlo absolutamente claro, los derechos de los ciudadanos de la Unión Europea que viven en el Reino Unido no han cambiado”, sentenció el Ministerio. Las autoridades británicas y las europeas deben aún concretar los derechos que tendrán los ciudadanos tras el Brexit y si se establecen plazos u otros requisitos para gozar de ellos. Esta cuestión es uno de los temas centrales que las partes deben cerrar antes de comenzar a discutir el futuro de las relaciones.  
Por otro lado, el Gobierno británico publicó ayer un nuevo documento en el que fija los principios que sustentarán su futura propuesta para garantizar que el Tribunal de Justicia de la Unión Europea (TJUE) no tendrá jurisdicción sobre el Reino Unido tras el Brexit, uno de los temas que sigue enfrentando a las partes. Londres ha reiterado que quedará fuera de la “jurisdicción directa” del TJUE cuando abandone la el bloque comunitario. 
En concreto, subrayó que los derechos de los ciudadanos que se encuentren en el país serán, a partir de ese momento, competencia de los tribunales del Reino Unido, con el Tribunal Supremo como última instancia.

Soluciones
Se trata de un asunto polémico porque Bruselas insiste en que los derechos de los ciudadanos comunitarios en el Reino Unido deben estar protegidos por el TJUE. Downing Street, consciente de que no es una cuestión pacífica, subrayó su deseo de “trabajar de forma constructiva” con la UE para alcanzar un acuerdo y adelantó algunas soluciones, como la creación de una comisión conjunta, un panel de arbitraje o una cláusula que permita seguir el caso a las dos partes.
“Interesa a las dos partes, tanto al Reino Unido como a la UE, así como a sus ciudadanos y empresas, que los derechos y las obligaciones acordadas entre nosotros se gestionen de manera adecuada” para que cualquier disputa pueda resolverse “de forma efectiva y eficiente”, dijo un portavoz del Gobierno británico.
Las autoridades británicas argumentaron además que un acuerdo que permitiera al Tribunal de Justicia de la UE seguir gobernando en los asuntos internos del Reino Unido no tendría precedentes ni en el país, ni en la organización regional, ni en el Derecho Internacional. l

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