El Rey mantiene el buen humor mientras espera su segunda operación de cadera

El Rey Juan Carlos recibió en audiencia en el Palacio de la Zarzuela a directores y comandantes generales de la Asociación de Fuerzas de Gendarmería Euromediterráneas (FIEP). EFE
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El Rey continúa dando muestras de su buen humor en sus contadas apariciones públicas mientras aguarda a que a finales de noviembre sea operado de nuevo para colocarle la prótesis definitiva que reemplace a la que el pasado 24 de septiembre le fue retirada de la cadera izquierda para solventar una infección.

Por cuarta vez desde que el 1 de octubre recibió el alta hospitalaria, el Monarca ha celebrado una audiencia en el Palacio de la Zarzuela, en presencia de los medios de comunicación, en la que se ha podido constatar que sigue delgado y que su buen humor se mantiene intacto en este período de transición a la segunda operación.

Don Juan Carlos ha recibido a directores y comandantes generales de la Asociación de Fuerzas de Gendarmería Euromediterráneas que celebran en Madrid su cumbre anual.

Para esta audiencia se ha utilizado un formato estrenado cuando el Rey recibió las credenciales de los nuevos embajadores acreditados en España el mismo día de su ingreso hospitalario.

Se ha celebrado en el Salón de Audiencias de Zarzuela, en cuyo centro se dispone una silla sobre un alzador de madera para que el jefe del Estado pueda sentarse en ella con comodidad, y frente a él, otros asientos, tantos como invitados, para conversar sentados.

Lo habitual es que en las audiencias colectivas la conversación a puerta cerrada con el Rey se lleve a cabo de pie.

Don Juan Carlos, de pie ante su silla, apoyado con la mano izquierda en una de sus dos muletas, ha recibido uno a uno a los responsables policiales, encabezados por el ministro del Interior, Jorge Fernández Díaz, estrechándoles la mano para, una vez colocados en sus puestos, sentarse todos y conversar.

Consciente de la novedad de este formato, lo primero que ha dicho el Rey, sonriente y todavía con las cámaras de televisión en la sala, es: "Esto es una forma muy rara, pero muy cómoda".

Seguidamente ha preguntado cuántos días va a durar la reunión de la entidad que reúne a estos cuerpos de seguridad, llamada FIEP, a lo que el titular de Interior le ha explicado que serán dos jornadas de trabajo.

Después se ha escuchado al Monarca, ya en inglés, destacar la importancia de la cita, que congrega a doce responsables de cuerpos de seguridad de once países: España, Francia, Italia, Portugal, Turquía, Marruecos, Holanda, Rumanía, Chile, Jordania y Catar.

El jefe de la Casa del Rey, Rafael Spottorno, ha estado presente en la audiencia, al igual que el director general de la Guardia Civil, Arsenio Fernández de Mesa, con el ministro y con el director adjunto operativo del instituto armado, Cándido Cardiel Ojer.

La reunión es el único acto público previsto para el Rey en la agenda de la Familia Real de esta semana, ya que desde que se operó, ocupado en su rehabilitación y a la espera de la colocación definitiva de la prótesis de cadera, su actividad pública se ha reducido notablemente, y siempre sin salir de Zarzuela.

Aun así, el 14 de octubre, apenas dos semanas después de su alta hospitalaria, recibió en su despacho, acompañado del Príncipe de Asturias, al presidente del Gobierno, Mariano Rajoy, y al ministro de Asuntos Exteriores, José Manuel García-Margallo, para preparar la Cumbre Iberoamericana de Panamá, a la que no pudo asistir.

Reapareció el 22 de octubre, con otra reunión con la Junta Rectora del Instituto de España, en la que también dio muestra de su buen humor al hacer algún comentario sobre la utilidad del bastón que portaba uno de los asistentes, cuando él usa muletas para caminar desde la operación.

De nuevo se le pudo ver el 24 de octubre, también en Zarzuela, donde recibió al nuevo ministro de Asuntos Exteriores de Marruecos, Salahedín Mezuar. Ese mismo día se informó de que además se había entrevistado con el ministro de Economía, Luis de Guindos.

La nueva intervención quirúrgica de don Juan Carlos tendrá lugar a partir del próximo 25 de noviembre, en una fecha que la Casa Real no ha concretado, ya que además de la desaparición completa de la infección depende de la disponibilidad del cirujano Miguel Cabanela, que trabaja en la Clínica Mayo de Minnesota, en EEUU.

Entre tanto, el Rey sigue los ejercicios de rehabilitación necesarios para mantener la movilidad de la pierna izquierda con la prótesis provisional que le fue colocada, siguiendo un tratamiento intensivo de antibióticos.

El doctor Cabanela calculó que para poder abordar la implantación de la prótesis definitiva habría que esperar ocho semanas, seis con suministro de antibióticos y dos sin medicación para comprobar que el tratamiento había tenido éxito.

El Rey mantiene el buen humor mientras espera su segunda operación de cadera