El impeachment podría acabar con la carrera política de Trump de por vida

Cientos de miembros de la Guardia Nacional duermen en el Capitolio para mantener la seguridad | carlos vilas (efe)
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Pese a que parece claro que el juicio político a Donald Trump no se completará antes del fin de su mandato, el 20 de enero, el Senado, que pronto controlarán los demócratas, tiene en su mano bloquear sus ambiciones políticas para 2024 y privarle de la pensión vitalicia y los otros beneficios a los que tienen derecho los expresidentes.

Este miércoles la Cámara de Representantes aprobó abrir un segundo e histórico proceso de ‘mpeachment en el Senado contra Trump por “incitación a la insurreción”, algo que según el líder saliente de la Cámara Alta, el republicano Mitch McConnell, no ocurrirá hasta al menos el día antes de que el actual mandatario abandone la Casa Blanca.

Diez congresistas republicanos se sumaron a la resolución del jueves y McConnell no ha mostrado su oposición a que Trump sea declarado culpable de la acusación preparada por los demócratas, incluso después de abandonar su puesto, algo que permite la Constitución en caso de expresidentes.

Aunque Trump complete su mandato, si el juicio político obtiene el apoyo de dos tercios del Senado, incluso con Joe Biden instalado en la Casa Blanca, el mandatario republicano sería acusado formalmente de “altos crímenes” y se abriría la puerta a privarle posteriormente de casi todos los beneficios de ser expresidente y asegurarse que no vuelve a optar a un puesto político de por vida.

Aunque  proceso no es sencillo. Tras aprobar el impeachment con los votos de dos tercios del Senado, ambas cámaras del Congreso deben votar a favor de expulsarle de la Presidencia y de nuevo una supermayoría en la Cámara Alta es necesaria para tomar este paso sin precedentes.

Otra votación adicional, esta vez por mayoría simple, sería necesaria para excluir a Trump de optar a cualquier cargo político, algo que piden los demócratas y que para los republicanos sería garantía de no tener que lidiar con Trump en un proceso de primarias de cara a las elecciones de 2024.

La semana próxima podrían jurar su cargo los dos senadores demócratas de Georgia que han acabado con el dominio republicano de la cámara y puesto a 50 demócratas frente a 50 republicanos, aunque bajo control procedimental de un líder demócrata.

 

Sin pensión vitalicia

Si el impeachment y la expulsión de la Presidencia fueran aprobadas por el Senado, Trump perdería también su pensión vitalicia a la que tienen derechos los expresidentes y que en su caso superaría los 200.000 dólares anuales.

La prohibición de que reciba fondos estatales se haría extensible a la dotación a los expresidentes para viajes y para mantener una oficina y asistentes que apoyen su papel simbólico de asesor, ajeno a las refriegas políticas del día a día, que realizan los exmandatarios.

Esa bolsa de gastos reembolsables está valorada en hasta un millón de dólares, y consta de fondos extraordinarios para Melania Trump.

El impeachment podría acabar con la carrera política de Trump de por vida