El juez que instruye el caso Asunta espera esta semana informes “cruciales” del crimen

GRA056. TEIXEIRO (A CORUÑA), 22/10/2013.- Dos agentes de la Guardia Civil en las inmediaciones del centro penitenciario de Teixeiro, donde cumple condena la etarra Inés del Río. El pleno de la Sala de lo Penal de la Audiencia Nacional
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El juez José Antonio Vázquez Taín, que instruye la causa abierta por la muerte de la niña Asunta de doce años cerca de Santiago el 22 de septiembre, espera esta semana informes clave de este crimen, los del posicionamiento de los móviles de los padres de la menor y, previsiblemente, la autopsia.
Los teléfonos, según informaron a Efe fuentes cercanas al caso, no situarían a los progenitores de la pequeña cerca de la pista forestal de Teo en la que dos viandantes localizaron su cuerpo sin vida, pero sospechan, como ayer publicó el diario “ABC”, que hayan podido dejar estos dispositivos en casa deliberadamente.
La acusación que pesa sobre Rosario Porto y Alfonso Basterra, los únicos imputados se ha elevado de homicidio a asesinato y en el endurecimiento de la calificación han pesado las pruebas forenses –sangre, gástricas y de pelo– al revelar que Asunta era sedada con lorazepam, un ansiolítico cuyo registro más alto corresponde al día 21, jornada en la que murió la pequeña.
En el mes de julio, también hay significativas concentraciones de este tranquilizante de la familia de las benzodiazepinas, cuya marca comercial más conocida es Orfidal, un fármaco que se utiliza para tratar estados de ansiedad y siempre bajo prescripción médica.
Ese mes, al inicio del verano, dos profesoras de música de esta menor detectaron en ella un estado de somnolencia, que su familia atribuyó a su condición de alérgica, patología por la que recibía un fuerte tratamiento. La pediatra ha negado este padecimiento en la cría.

somnolencia
Días antes del crimen, Asunta faltó al colegio y a sus clases de ballet, precisamente a consecuencia de las pastillas que debía tomar según argumentó, en estos casos, su propia madre. Son episodios que en su momento nadie entendió como de riesgo y que solamente ahora han cobrado relevancia.
En los respectivos autos de prisión, apelados infructuosamente, el magistrado, que alude a la “brillante” exposición del fiscal asignado al caso, Jorge Fernández de Aránguiz, ve “clara” la presunta participación de la abogada Rosario Porto en la muerte, y en el caso del periodista Alfonso Basterra introduce un matiz.
“Ha de considerarse que los indicios apuntan firmemente a que el fallecimiento de Asunta se produjo en una sucesión de actos, alguno de los cuales, indiciariamente, se pueden imputar a Alfonso”, razona el juez, quien añade que Basterra estaba “con Asunta en dos incidentes anteriores en los que la menor sufrió también ingestas de fármacos”.
Las providencias, entregadas en su totalidad a las partes, corresponden al día 27, cuando se ordenó el encarcelamiento de Porto y Basterra en régimen de prisión provisional comunicada y sin fianza, y, por ende, son anteriores a los últimos avances toxicológicos recibidos en el juzgado de instrucción número 2 de Santiago.
La autopsia, todavía pendiente de redacción definitiva y firma, estimaría que la dosis de lorazepam hallada en el cuerpo de Asunta (0,68 microgramos por mililitro de sangre) es bastante como para causar la muerte a alguien de su peso (42 kilogramos), del género femenino y raza asiática.
En el informe inicial, no obstante, se barajó una multicausa, que incluiría una asfixia.
Entre Porto y Basterra no ha existido contacto en el penal de Teixeiro y a ambos se les ha aplicado el protocolo de prevención de suicidio desde su ingreso.
La casa de Teo, donde los investigadores creen que se produjo la muerte, ha sido inspeccionada tres veces, la primera de ellas en las horas posteriores al crimen y en su interior se halló una cuerda anaranjada como la que apareció junto al cuerpo sin vida de Asunta.
Los estudios sobre la composición química han permitido comprobar que las fibras de los cordeles encontrados junto al cadáver de la niña y las del rollo localizado en el primer registro practicado en este inmueble, el día 22, son coincidentes.

El juez que instruye el caso Asunta espera esta semana informes “cruciales” del crimen