Estudian acusar a los menores de La Maestranza de alteración del orden

15 noviembre 2015 A Coruña.- La Policía Local vuelve a intervenir en O Parrote por culpa de unos menores, las continuas llamadas alertando de supuestas peleas entre adolescentes mantienen en jaque a las autoridades La Policía Local i
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La Subdelegación del Gobierno anunció ayer que estudiará las sanciones a aplicar a los seis menores identificados el sábado por la tarde por la Policía, y que presuntamente participaron en el altercado que tuvo lugar a las siete y media en La Maestranza y en la que las autoridades calculan que se vieron involucrados cerca de 300 jóvenes, la gran mayoría, menores. Una vez se hayan analizado las actas, se decidirá que artículo de la nueva Ley de Seguridad Ciudadana se les aplica si alteración del orden o simple tenencia de armas prohibidas.
Los adolescentes habían acudido al lugar convocados a través de las redes sociales, muchos de ellos armados con palos con pinchos, cadenas, bates de béisbol y puños americanos. Todo un arsenal del que solo estaban ausentes las armas blancas y las de fuego. Pero la Policía actuó a tiempo, sacando las porras para dispersar a los participantes (aunque sin usarlas) y no llegó a haber ninguna pelea.
“Dependiendo de las pruebas y testimonios que existan contra los menores, se les puede acusar de alteración del orden, lo cual es un delito grave, o de tenencia de armas prohibidas, lo que supone una falta leve que se paga con una multa”, explicaron fuentes policiales. En este caso, al tratarse de menores, la multa deberían abonarla sus tutores. De todos modos, las mismas fuentes señalan que el Ayuntamiento podría haber tramitado sanciones por este mismo motivo, dado que el incidente tuvo lugar en parte en terrenos de propiedad municipal. Sin embargo, el Gobierno local ha decidido no ejercer esa prerrogativa.
A pesar de que las autoridades tratan de quitarle importancia a este fenómeno, alegando que nunca ha habido heridos y ni siquiera una agresión real, lo cierto es que ya son varias las ocasiones en las que los jóvenes, todos estudiantes de instituto, se han citado con la intención de celebrar batallas campales.
Por lo menos en tres ocasiones durante el mes de noviembre en O Parrote, la Policía tuvo que actuar para dispersar a estos grupos, y solo es gracias a su intervención que el problema no degeneró en una reyerta. Al parecer la motivación de los jóvenes para estas peleas no es más que vengarse entre ellos de los insultos o agresiones recibidos de estudiantes de otros centros, incluso de otros municipios.

Estudian acusar a los menores de La Maestranza de alteración del orden