El SOS de las madres agustinas

|

Llegaron a Betanzos hace más de trescientos años y, desde entonces, forman parte de una ciudad a la que apenas ven pero que conocen al detalle sin salir del convento, a orillas del Mandeo. 
Las madres agustinas recoletas han convertido el silencio en su aliado y las obras en sus únicas explicaciones, apenas se hacen notar y lo dan todo sin exigir nada, y si acuden a los vecinos –como es el caso–nunca es para ellas sino para otros, o para Betanzos. Desde el momento de su ingreso, saben que su fin está también  en el monasterio ya que, tras la muerte, son enterradas en el coro bajo de la propia iglesia, para cuyas obras solicitan la colaboración económica de los residentes en As Mariñas. 
Detrás de los muros y las rejas, al lado del río, han hablado con pocos, pero conocen del primero al último de los vecinos, y es a ellos a quienes envían una petición de ayuda a través de un pequeño cartel colgado en la puerta del templo, en la calle que lleva su nombre: As Monxas.
Unas obras que en principio no revestían problema alguno salvo el acceso a lo alto de la cúpula para pintarla se complicaron por la necesidad de emplear maquinaria de grandes dimensiones, que obligó a intervenir también en el suelo y desbordó la capacidad económica de las madres agustinas.  Por eso han optado por un mensaje en la entrada: “La iglesia está en obras y necesitamos su colaboración en efectivo (...) El número de cuenta en el Banco Pastor es ES78 0238 8110 5706 0025 9223”.
“El placer de vivir sin pena, bien vale la pena vivir sin placer”, escribió san Agustín. Es la máxima de su fundador y su respuesta cuando se les pregunta por el exterior, por las comodidades, por el porqué de su decisión de ingresar en un convento de clausura como el de Betanzos.

CARACTERÍSTICAS
En cuanto a la importancia artística de la iglesia, a pesar de caracterizarse por su sencillez y de que los retablos, ubicados en el altar, son bastante pobres en su aspecto artístico, guarda bellas imágenes de la escuela compostelana del siglo XVIII. 
Entre todas, destacan las tallas de san José y de la virgen de los Dolores. La fachada del edificio, debido a su ubicación en una calle muy estrecha, contigua a la antigua muralla de la ciudad, debería ser contemplada desde lo alto para poder admirar todo su carácter imponente, a escasos metros de A Ponte Vella, uno de los principales accesos al casco histórico de Betanzos. n

El SOS de las madres agustinas