La Comisión do Común exige a la Marea que evite la subasta de dos de los terrenos de Defensa

Los terrenos de la discordia permanecen vallados desde hace tiempo | quintana
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La inminente salida a subasta de dos de las tres parcelas cuya titularidad se reservó el Ministerio de Fomento integradas en el Plan Especial de Reforma Interior (PERI) de A Maestranza anunciada este sábado, ha comenzado a generar distintas reacciones entre los coruñeses. La Comisión Aberta en Defensa do Común reclamó ayer al Gobierno local de la Marea que evite el proceso de puja, como ya hizo con anterioridad retrasando la decisión del Gobierno central y consiguiendo la cesión de los terrenos de la okupada antigua Comandancia de Obras.


La Comisión do Común reactivó una vieja demanda ayer mismo al recordar al Ayuntamiento que el 11 de abril de 2016 el pleno acordó “pedir ao Ministerio de Defensa a devolución gratuíta ao Concello da Coruña dos terreos do Campo da Estrada para uso público porque son espazos comunais, bens propios, pertencentes á cidade desde a súa fundación”.

Esta reivindicación salta de nuevo a la actualidad después de que el Boletín Oficial del Estado (BOE) del pasado sábado publicara un anuncio según el cual Defensa tiene previsto someter a una subasta pública en sobre cerrado a dos de las tres fincas que sigue teniendo en A Maestranza.
Poco le importa a la plataforma que en los últimos meses, y fruto de esa paralización inicial del proceso, el Ministerio haya procedido a ceder el uso de los terrenos de las Naves del Metrosidero, aunque hoy en día se encuentren okupados y sea el Consistorio el que se tenga que encargar del desalojo negociado o forzoso.

Para los miembros del colectivo si la movilización “cívica” funcionó en su momento ahora es “preocupante” que el Ayuntamiento no haya ejecutado todo el contenido del acuerdo plenario (con los votos a favor de Marea Atlántica, el Partido Popular y el BNG y la abstención del PSOE) según el cual se pediría que todos los terrenos fuesen entregados a la ciudadanía. Así exigieron que el compromiso de principios de 2016 se lleve hasta el final.


“Cando o Goberno municipal aproba unha moción, executar ese acordo é unha decisión política que ten moito que ver coa coherencia e responsabilidade democrática porque é un compromiso coa cidadanía”, subrayaron desde la comisión.

Desde el punto de vista de este colectivo: “Cando se aproba unha moción, esta pasa de ser unha petición dunha agrupación ou plataforma cívica como a nosa, a converterse nun compromiso do Goberno municipal coa cidadanía, que debe cumprir”. Asimismo, reivindicó el derecho de los vecinos de la Ciudad Vieja a decidir el futuro del entorno y advirtió que en mayo celebrará la II Marcha Cívica entre el Finisterre y el también conocido como Campo da Estrada “para reivindicar a paralización indefinida das poxas”.

Casi doce millones de euros
De hecho ha trascendido que algunos vecinos del casco histórico se han mostrado en contra del proceso que quiere abrir el Ministerio de Defensa. Los residentes demandaron que se haga presión social para evitar que las parcelas vuelvan a ofertarse en el mercado, dado que la subasta grupal de tres terrenos hace dos años pudo mantenerse desierta.

En medio de la polémica se ha estipulado que el precio de salida global para estos bienes que en su día fueron empleados como aparcamientos improvisados y gratuitos roce los doce millones de euros. Una finca de 2.133 metros cuadrados de superficie registral tendrá un montante inicial de 7.374.939,75 euros en esta primera subasta. La otra parcela, de 1.353 metros cuadrados, costará algo más de cuatro millones y medio de euros.

La Comisión do Común exige a la Marea que evite la subasta de dos de los terrenos de Defensa