Los hosteleros urgen la aprobación de la norma que permitirá la música en bares

Los bares y cafeterías de A Coruña tendrán que volver a entregar algunos papeles pedro puig
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La prometida reforma de la ordenanza medioambiental para permitir la música en las cafeterías y los bares parece una realidad toda vez que el Ayuntamiento ya maneja un texto formal con el que establecer normas sobre el ruido. Sin embargo, los hosteleros, al menos un grupo de ellos, no están conformes con el ritmo de los avances que realiza el gobierno local para dar el visto bueno al reglamento y urgen una resolución rápida para poder disfrutar de la música ambiental. Desde la Asociación de Hostelería de A Coruña se congratulan de que el documento incluya un nuevo apartado en el que enmarcar a las cafeterías y bares con permiso para programar canciones pero apuran una resolución.
“Queremos recordar al Ayuntamiento que el tema de la música ambiental es algo urgente”, recalca el presidente de la Asociación de Hostelería de A Coruña, Héctor Cañete. Aunque en su opinión “hay voluntad política”, Cañete confirma que existe un nutrido grupo de empresarios que consulta a diario sobre las novedades a este respecto. Muchos denunciaron en su momento que la falta de música también les restaba clientela y organizaron por su lado una campaña para presionar al gobierno local.
“Después de la presentación que nos hicieron los cambios van para adelante pero existe una demanda muy grande del sector”, insiste el representante, que comprende el estrés de muchos hosteleros porque el tiempo sigue pasando.

"leer la letra pequeña"
Cañete ofrece una de cal pero también una de arena al gobierno municipal, al que defiende en el sentido de que “hay que cumplir unos plazos legales” aun cuando el nuevo documento normativo está ya redactado. Una vez publicado “habrá que leer la letra pequeña” por si surge algún apartado en el que discrepar o aportar alguna puntualización.
Pese a la tensión del momento, lo que sí satisface al sector es la creación del grupo I-B, que de momento no había trascendido públicamente y que supone un nuevo apartado en vez de reformular el existente.
Semejaba que el grupo I, en el que están incluidos todos los bares, cervecerías, cafeterías, mesones y restaurantes, contemplaría los permisos para poner música porque se entiende que a la mayoría de los locales les interesará integrar la novedad pero no será así.
Si por el momento existe el I y el II (los pubs), se habilitará la tercera categoría “para las tipologías del grupo I con música”.  En todo caso, la asociación entiende que “la mayoría de los hosteleros” solicitarán los permisos para formar parte del I-B porque “la mayoría quiere pasarse”.
“En ese punto hemos dado el visto bueno porque era la solución que llevábamos pidiendo tanto tiempo; ahora habrá que buscar la manera  de organizar las licencias”, comenta Cañete, que recuerda que las dos federaciones vecinales también dieron su apoyo. Según su valoración inicial, una vez salga adelante toda la planificación, el Ayuntamiento demandará los certificados de medición acústica para demostrar que los bajos están insonorizados, algo que la mayoría ya entregó en su momento pero que tendrá que desempolvar.
“Darán la licencia I-B a aquellos locales insonorizados”, reitera, si bien se prevé que sean la mayoría porque salvo espacios muy antiguos todos cumplen con las normativas a este respecto.
Lo que de momento no preocupa son las hipotéticas tasas extra que pueda conllevar poner música ambiental. “En el conjunto de una obra pueden suponer muy poco dinero”, zanja. n

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