La Feria del Libro Antiguo echa el cierre con sensaciones “positivas” pese a la situación

Algunos puestos echaron el cierre durante la mañana de ayer | Quintana
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Como en el resto de actividades culturales, la posibilidad de cancelación o cierre también se hizo notar en la Feria del Libro y en la del Libro Antiguo, que ayer vivió su último día con sensaciones “positivas”, solo por el mero hecho de poder cumplir sus plazos en una situación como la que se está viviendo.

“Empezaron e terminaron, que xa é bastante”, apuntaba ayer la presidenta de la Federación de Librarías de Galicia, Pilar Rodríguez Álvarez, que hacía ayer balance de ambas ferias en la ciudad.

Este mismo balance también era “positivo”, sobre todo pensando “na que está caendo”, indicaba Rodríguez. Dentro de este análisis, apuntaba también que las ventas en ambas citas “non foron moi boas”, pero matizaba que “tampouco foron tan mal”, como se podría prever, o como lo hubieran sido si se cancelaran o cerraran las ferias a mitad de camino.

Medidas 
Ambas citas con los libros fueron un tanto atípicas, ya que el número de casetas era menor que otros años y porque solo se podía recorrer en un solo sentido, además de que cada puesto tenía separadores y estaba marcado en el suelo los lugares para que los clientes esperaran su turno.

Precisamente sobre estas nuevas “normas”, la presidenta de las Librerías de Galicia explicaba ayer que los usuarios las cumplieron “perfectamente”. Algo de lo que tienen constancia gracias a las personas que se dedicaron a controlar el cumplimiento de las nuevas normativas de seguridad y sanitarias.

Por lo tanto, ayer echó el cierre una extraña, pero necesaria Feria del Libro Antiguo, que contaba en su apertura con más de 20.000 ejemplares a disposición de todas aquellas personas que se quisieron pasar por Méndez Núñez con la intención de sumergirse en otras realidades diferentes gracias al papel.

La Feria del Libro Antiguo echa el cierre con sensaciones “positivas” pese a la situación