Esvida cierra hoy sus puertas tras reubicar a todos los residentes en menos de 60 días

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El Ideal Gallego-2011-06-01-007-468abab4h.h. > a coruña
  El geriátrico de Matogrande Esvida deja de funcionar hoy tras reubicar definitivamente a sus 94 residentes y a un grupo de trabajadores. Un inspector de la Consellería de Benestar realizará una visita para verificar que no queda ningún usuario y así dar por bueno el cese de actividad. El conflicto comenzó en abril, cuando la gestora, Sanyres, anunció un ERE de extinción motivado por la inviabilidad económica del proyecto que dejaba en la calle a 47 empleados y a casi un centenar de residentes que, sin previo aviso, vieron como tambaleaba su futuro en el complejo. La empresa alegó entonces que llevaba años asumiendo pérdidas económicas derivadas del alto alquiler del edificio, propiedad del grupo de inversión Banif, del Banco Santander.
Incluso, el ejecutivo autonómico llegó a admitir que Sanyres había advertido meses antes de su situación económica y del interés de dos empresas en concreto, que cuentan con servicios propios en la ciudad, por la gestión del geriátrico, aunque finalmente no llegó a fructificar por el alto coste del alquiler del edificio.
La Xunta tomó cartas en el asunto y advirtió a la gestora que le denegaría la autorización para el cierre del complejo si ésta no reubicaba a todos los residentes en el plazo de tres meses y en unas condiciones similares. Para ello, Esvida se puso en contacto con los geriátricos del área Ballesol, Caser Residencial y Sanitas con el objetivo de que absorbiesen al grueso de los residentes manteniendo los precios y servicios de los que disfrutaban en Matogrande.

“Buscarse la vida” > Según uno de los portavoces de los afectados, Juan Antonio San Miguel, las familias de los residentes “se han tenido que buscar la vida” para recolocar a estas personas. Ayer, todavía quedaban en el complejo dos residentes que pertenecen a la Fundación Gallega para el Impulso de la Autonomía Personal (Funga), aunque según fuentes de Traballo e Benestar, “salvo algún imprevisto hoy saldrán del centro, lo que permitirá su cierre definitivo”.
Ayer, los afectados mantuvieron su última reunión en el interior del geriátrico para confirmar las salidas que se habían producido hasta el momento. “No queríamos que nadie se quedara en el centro sin plaza y por eso ayer confirmamos que quedaban dos personas que se irían hoy. Hemos solucionado nosotros el problema”, sentencia San Miguel.

Solución parcial > Según el portavoz de los familiares, Vallesol, uno de los geriátricos que acoge ahora a un nutrido grupo de residentes de Esvida, ha contratado a parte de los trabajadores que había despedido Sanyres, tal y como habían pactado.
Por otro lado, una decena de afectados esperan que la Xunta cumpla su palabra y revise su grado de dependencia de forma urgente. “Es uno de los temas pendientes. La Xunta nos dijo que tramitaría por vía rápida el expediente de dependencia de varias personas para saber si tienen derecho a una ayuda pública, aunque todavía no tenemos noticias de que esto se lleve a cabo”, sentencia el representante de los familiares.
Respecto al futuro del inmueble, San Miguel está convencido de que unos “pocos meses” se conocerá la verdadera causa del cierre del geriátrico. Sospecha, como al principio del conflicto, de que subyace un interés especulativo que está detrás del cese de actividad de Sanyres.

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