Los bomberos rescatan de las aguas de la cala de Bens el cadáver de un hombre

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El Ideal Gallego-2011-06-01-009-4776ced7abel peña > a coruña
   Unos pescadores que se encontraban en la zona fueron los primeros en dar la alarma: un cadáver se encontraba flotando cerca de unas rocas, a 400 metros de la cala de Bens y muy próximo a la depuradora. El aviso se dio al rededor de las cinco y media de la tarde, y el 112 puso en marcha la respuesta: Salvamento Marítimo envío al Helimer 210, mientras que al lugar acudían patrullas de la Policía Local y de la Guardia Civil, así como bomberos de Arteixo. Pero fueron sus colegas coruñeses los que rescataron finalmente el cuerpo de un hombre de unos 40 años de edad.  
El cuerpo no llevaba encima ningún documento que permitiera identificarlo y, de hecho, sólo estaba vestido con ropa interior, así que para los bomberos fue difícil hacerse con él una vez consiguieron bajar hasta las rocas donde flotaba. Los funcionarios del servicio de emergencias emplearon un bichero (un astil rematado en gancho) para tirar de su ropa, pero ésta se rompió y no les quedó más remedio que aferrarle la cabeza.
Una vez fuera del agua, pronto fue evidente que el cadáver, pese a ser reciente, estaba en muy mal estado. Es muy posible que la víctima se hubiera precipitado al agua pocas horas antes de haber sido encontrado pero, en aquel lapso de tiempo, el mar lo había lanzado varias veces contra las rocas y presentaba numerosos golpes. Mientras los bomberos desplazaban el cadáver hacia la carretera de Bens, el Helimer 210 dio la vuelta, tras ser informado de que su ayuda no iba a ser necesaria.  

En diez minutos > “En un principio, nos dijeron que si en diez minutos no lo cogíamos, tenían orden de lanzar los buzos al agua”, explicó el sargento al mando de la dotación de bomberos. El problema es que el mar estaba embravecido, con el viento de componente norte que no paraba de soplar, y los servicios de rescate tenían que tener cuidado de no ser víctimas de un golpe de mar. “Las olas iban y venían y con ellas se movía el cadáver. Además, era un sitio estrecho: con el bichero lo abarcábamos todo”, relató el sargento.
Finalmente, a pesar de las olas y de la marea alta, consiguieron hacerse con el cuerpo justo en el límite de tiempo establecido por el Helimer. “Estaba mal, pero no tanto. Se le asomaban los huesos en la pierna, pero la cara la tenía más o menos intacta”, asegura el bombero. Una vez colocado el cadáver en la camilla, se planteó la posibilidad de usar una polea para izarlo con cuerdas hasta la carretera empleando la grúa del camión como punto de apoyo, pero finalmente los bomberos lo subieron a pulso por el sendero para entregarlo a los operarios de Servisa que esperaban. Según los propios bomberos, el rescate del cuerpo duró aproximadamente una hora.

Los bomberos rescatan de las aguas de la cala de Bens el cadáver de un hombre