“En los últimos años la política de promoción turística de la ciudad ha sido un desastre”

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Entrevista de h.h.

Eugenio Fernández Barallobre  presidente de la Comisión de hogueras de San Juan

En el año 1966 la festividad de San Juan corría el serio peligro de desaparecer. Eran otros tiempos y la modernización urbanística tomaba fuerza en A Coruña. Sus aceras se asfaltaron al igual que muchas de las plazas, por lo que los espacios para la quema quedaron restringidos a unos pocos descampados. En 1970, de una pequeña hoguera de Fernando Macías, nace la Comisión Promotora de las Hogueras de San Juan que corona a la primera Meiga Mayor en la calle ancha de Paseo de Ronda, hoy avenida de Calvo Sotelo. Desde entonces, se celebró una hoguera en la Plaza de Portugal que debido a la masiva afluencia de gente de todas partes de la ciudad acabó llevando la fiesta al arenal de Riazor en 1992, lo que dio paso a la multitudinaria celebración que ya ha sido catalogada como Fiesta de Interés Turístico Nacional. Uno de los artífices de esta gesta es sin duda Eugenio Fernández Barallobre, “Cheché”, presidente desde hace más de 40 años de la Comisión de las Hogueras.


—¿La crisis afecta a la organización de las Hogueras?
—Siempre afecta. Lo que sí hemos hecho ha sido evitar generar nuevos gastos. De todas formas, las Hogueras se nutren de menos de dinero público de lo que se podría pensar. El Ayuntamiento en efectivo no nos da dinero. Lo que financia lo paga directamente. Nosotros organizamos casi un centenar de actos y muchos de ellos no nos cuestan nada. Muchas de las corales, bandas o grupos de teatro no cobran ni un duro. La crisis afecta si se tira el dinero por la ventana como se hace habitualmente. Este año no pudimos ampliar el programa como nos hubiera gustado . Ya que estamos en el 50 aniversario queríamos traer espectáculos de fuera de la ciudad como los Cartagineses y Romanos de Cartagena, la Tamborrada de San Sebastián, pero no se pudo.
—¿Y que asume el Ayuntamiento?
—Los fuegos, la falla, la cabalgata  y la edición de un libro sobre las hogueras de San Juan. Lo asume sin ningún tipo de problema y lo ha venido asumiendo. Puede haber la leyenda urbana de que nosotros nos gastamos el oro y el moro, y es mentira. Lo poco que podemos gastar lo conseguimos nosotros a base de publicidad.
—¿Está bien promocionada esta Fiesta de Interés Turístico Nacional?
—En absoluto. En los últimos años la política turística de la ciudad fue un desastre. Esta fiesta es un filón de oro, porque reúne todos los requisitos que tiene que reunir una fiesta para convertirse en un atractivo turístico importante. Tiene el poder mágico de la noche de San Juan, que está muy vinculada a Galicia.  Todo un componente simbólico, como las meigas, la flor del agua o el ramo. Además, disfrutamos de unas playas llenas de hogueras, que es un espectáculo único, y existe el componente gastronómico con las sardinas. En otros lugares se hubiera aprovechado y aquí pasa inadvertida. Cuando estuvo Moisés Jorge Naranjo la cosa sí tenia sentido, pero cuando se fue la promoción de la fiesta fue decayendo.
—¿Pero no sería beneficioso para toda la ciudad?
—Desde luego. Creo que es un esfuerzo que debe hacer toda la ciudad. Tampoco la Asociación de Hostelería se molesta en ayudarnos. Hace muchos años un hostelero me llegó a decir que pagaría dinero si no organizásemos las hogueras porque le dábamos mucho trabajo. Todavía hoy sigo sin entenderlo.
—¿Y que se podría hacer para que de una vez por todas despegase este festejo?
—Estamos trabajando para que las hogueras logren el distintivo de Fiestas de Interés Turístico Internacional. Así, nos equipararíamos a eventos tan importantes y de tanta solera como la Feria de Abril, San Fermín, las Fiestas del Apóstol, las Fallas de Valencia o los Vikingos de Catoira, con lo que ello conlleva.
—¿Y cómo se publicitaría fuera de Galicia?
—Ya lo habíamos pensado. Primero en Madrid, en la casa de Galicia, y en paralelo en Oporto porque se da la circunstancia que San Juan es el patrón de esta ciudad lusa. Allí es un día festivo y se puede aprovechar es tránsito de la parte norte de Portugal. Existen buenas comunicaciones y sería una forma de expandir nuestra celebración por la Península. Pero claro, no tenemos capacidad económica para eso. La campaña promocional fuera de A Coruña es imprescindible  y para ello la estrecha colaboración entre las instituciones. Se hace algo en Fitur, pero no todo lo que se debiera. Tenemos que hacer más por estas fiestas por el bien de la ciudad.
—¿San Juan festivo?
—De entrada debería de ser un día no lectivo. No puede ser que los universitarios tengan un examen final el día 24, o que los niños tengan que ir a buscar las notas. Hemos aportado 14.000 firmas pero ahí quedo la cosa, la opinión del pueblo valió poco. Me imagino que si algún día San Juan se declara Fiesta de Interés Turístico Internacional representaría algo para la ciudad. Lo lógico sería que fuera festivo. No sé si suprimiendo alguno o no. Creo que el pueblo tiene que expresar su opinión, no se pueden estandarizar las cosas para siempre.
—¿Qué actos destacaría además del día de las hogueras?
— El día 21 de junio organizamos un acto específico que conmemora el 50 aniversario de la Comisión y allí, en el Ágora, entregaremos las medallas de honor a las entidades que han ayudado a la pervivencia de estas fiestas. Después, el 22 tendrá lugar un acto en homenaje a la mujer coruñesa. El día 23 destaco el encendido del fuego, la ofrenda a la Virgen del Rosario, los pasacalles, los fuegos propios de San Juan y la cabalgata. El día 24 por la mañana se celebra una misa y una procesión y para acabar el día 30 se clausuran los actos con el homenaje a la bandera. Asimismo, tendremos el ciclo de ballet en los jardines de Méndez Núñez y los conciertos de las corales que llevamos organizando desde hace ya un mes.
—¿La ciudad le debe mucho a sus hogueras?
— Sin duda. Rotundamente sí. Al igual que otras entidades han contribuido a que se conozca la ciudad fuera de Galicia y en el extranjero, lo mismo pasa con la fiesta de San Juan. No me cabe ninguna duda.
—¿Prevé más asistencia?
—Es un jueves, eso tiene un componente atractivo importante. Esperemos que el tiempo acompañe.
—¿Puede adelantarnos algo de la falla?
—No sé nada. De eso se encarga el fallero, Romero, y siempre guarda el secreto hasta el último momento. Habrá temas que se toquen de forma obligada. Lo que seguro se va a quemar es una bruja, como todos los años.


 

“Si no hubiésemos creado la figura de la Meiga la fiesta hoy no sería lo mismo”

El Ideal Gallego-9999-99-99-999-9df12f62E l promotor de la hogueras está convencido de que su comisión no ha sido reconocida como se merece y advierte de que le pedirá al nuevo gobierno de María Pita un compromiso firme para tratar de elevar estas fiestas a una categoría internacional. Asegura que ha llegado a sentirse frustrado porque después de varias décadas la figura de la Meiga no ha calado en las administraciones. Incluso, recuerda la polémica que surgió en Fitur, cuando, según él, el exedil de Turismo, Henrique Tello, le dio la espalda a la Meiga que representaba las hogueras porque llevaba la banda con la bandera de España.
—¿Se ha reconocido la labor de su asociación por la ciudad?
—No. Incluso me llama la atención, por ejemplo, que hubo algún ciudadano que se molestó en una ocasión y no quiso nuestra revista porque decía que era del Ayuntamiento. Y hay que recordar que el patrocinio de esta actividad le corresponde al municipio porque es parte de sus funciones. Nosotros solo somos una serie de personas que nos reunimos en un local que pagamos durante todo el año y que organizamos diferentes actos para celebrar una gran fiesta.
—¿Y le parece bien que los éxitos se los lleven otros?
—Nos da igual que los éxitos se los lleven otros. A mí, de entrada, no me gusta estar aquí y tampoco que me den condecoraciones. Sin embargo, creo que es justo reconocer que llevamos 50 años dedicados, en realidad 42, a la ciudad de forma totalmente altruista. Vemos que a otros por bastante menos los llenan de honores y a nosotros nos dan las migajas. He visto entidades con una duración efímera y que le concedían ocho millones de pesetas en los años ochenta, mientras que a nosotros nos daban uno. Luego esa persona se jactaba de que se iba de vacaciones a Brasil. Yo eso lo he vivido.
—¿Pero tan mal le han tratado en estos años?
—No, ni mucho menos. Ha habido instancias que sí nos han valorado. Se nota la diferencia. Creo que a lo mejor el problema es que llevamos muchos años y tenemos que pensar en dar el relevo. La misma cara siempre aburre. No lo sé, pero en cualquier caso no estamos bien valorados.
—¿Y qué tal con el nuevo gobierno; ya ha tenido algún contacto?
—De momento tengo que admitir que a todos los actos en los que hemos invitado algún miembro del nuevo ejecutivo local siempre ha habido un representante. Antes venían, pero no a todos los actos. La presencia municipal es un espaldarazo, uno de esos reconocimientos de los que hablamos. En definitiva, estar.
—¿Le pedirá algo a Carlos Negreira?
—Que promocione mejor la fiesta y que nos ayude con el tema de lograr la distinción de Fiesta de Interés Turístico Internacional.
—¿Y los que salen de María Pita?
—Los que acaban de salir también vinieron, pero no con esa intensidad. Tengo que decir que estamos profundamente agradecidos a Javier Losada. Hizo un par de cosas muy importantes como llevar la proclamación de la Meiga Mayor al Ayuntamiento. De otros no se puede decir lo mismo.
—¿Pero si es cierto que usted tuvo algún roce con alguno de ellos?
—No con el grupo que se va. Tuvo su explicación. Publicaron una fotografía de Fitur en la que el concejal de Turismo (Henrique  Tello) le estaba dando la espalda a la Meiga Mayor. Nos pareció una desconsideración. El origen de este feo arrancó en que la Meiga llevaba la bandera gallega y la española. Le guste o no a este señor vivimos en España. La tuvo arrinconada en un acto al que fue invitado por el propio alcalde. Incluso no se alojaba con el resto de los invitados y lo hacía en un hotel de menos categoría. Esta actitud sirvió para que lo declarásemos persona no grata en los actos de las hogueras. Fue le único roce.
—¿Y a partir de ahí?
—A partir de ese momento el trato en Fitur cambió radicalmente y fue infinitamente mejor en todos los sentidos. Aquella actitud de desconsideración me molestó.
—En aquel momento algunos se escudaban en que no representaban a la totalidad.
—Eso no hace falta que me lo digan, eso ya lo sabemos. Ahora bien, le aseguro con total seguridad que si nosotros en los años 70 no decimos nombrar a la Meiga Mayor, las hogueras no son los que son hoy seguro. Y digo más, que se retiren todos los actos que organiza la Comisión. Se seguirían quemando las maderas en la playa, pero no tendría la misma afluencia. Sin fuegos, falla, cabalgata, y no habría la misma gente. Además, no todo el mundo quiere bajar a la playa y hay que buscar otro tipo de atracciones para estas familias con niños.


 

EVOLUCIÓN  IDEAS PENDIENTES DE FINANCIACIÓN

“Un espectáculo musical el día anterior sería un buen aliciente”

La Comisión de las Hogueras ha pensado en varias ideas para impulsar la fiesta, aunque para ello requiere de un esfuerzo de todas las administraciones.
—¿Cómo mejoraría esta fiesta?
—Con una buen verbena, un espectáculo musical el día anterior impulsaría la fiesta, pero un grupo de primera fila, en la playa. Añádele otra buena verbena la noche de San Juan y dos ambientes, uno para jóvenes y otro para mayores de cuarenta años. Y mejorar la cabalgata.  
—¿Alguna pega a la celebración?
—Todas las concentraciones masivas suponen la posibilidad de un riesgo de incidentes, pero estos no son graves. Una pelea la puede haber cualquier noche. Y en cuanto a la limpieza de las playas entiendo que para que dos señores puedan ir a tomar el sol a las 10 pudiendo ir a las 10.30 y que quieran provocar que 100.000 peronas no se puedan divertir, lo considero injusto.
—¿Qué va a quemar este año?
—Voy a quemar la desilusión. Después de 50 años se han quedado muchos amigos y por cuestiones interesadas no se nos ha reconocido. En otras ciudades se les da incentivos a las niñas que quieren ser Meigas, aquí eso no sucede. Por ejemplo, en Valencia al a Reina de la Belleza de Alicante se viste durante todo el año en el Corte Ingles. Aquí eso no pasa.

“En los últimos años la política de promoción turística de la ciudad ha sido un desastre”