Del llanto a la sonrisa

26 enero 2014 Fútbol Segunda División Temporada 2013-2014 Córdoba-Deportivo : 0-1

Después de haber derramado lágrimas en El Arcángel y de haber sobrecogido al deportivismo con un brusco movimiento de rodilla que duele solo con verlo en la televisión, Germán Lux volvió a sonreír. Las pruebas médicas a las que fue sometido ayer confirmaron el mejor diagnóstico dentro de las posibilidades que podían darse y el guardameta argentino estará a disposición de Fernando Vázquez en un periodo mínimo de cuatro semanas que puede alargarse fácilmente hasta las seis.
Podría haberse acabado la temporada para Lux, así que el parte médico fue un alivio para él, para Vázquez, la secretaría técnica y el nuevo consejo de administración. Lux podrá reaparecer en un par de meses y, mientras tanto, la portería estará en manos de Fabricio, que tiene por delante la posibilidad de consolidarse y demostrar que está capacitado para quedarse como responsable de la meta la próxima temporada si el argentino no sigue. Para el resto, se cierra casi por completo una posibilidad que se había barajado en las últimas horas, la de reforzar la portería en el mercado invernal.

parte médico
El equipo coruñés explicó en su página web que “la nueva exploración y el estudio de resonancia magnética de la rodilla izquierda de Germán Lux confirman el diagnóstico de esguince de rodilla con contusión ósea en reborde tibial anterior”.
El Deportivo no concreta el periodo de baja del jugador y simplemente apunta que “su regreso a los entrenamientos” dependerá de su “evolución”. En principio, le espera al portero de mes a mes y medio de baja.
El jugador se lesionó en el encuentro del pasado sábado ante el Córdoba cuando apoyó mal la pierna tras un salto y su rodilla se le fue hacia atrás.
La primera exploración de los médicos del Deportivo estimaba que el jugador sufría una entorsis (distensión sin rotura) en la rodilla.
Sin embargo, las lágrimas del portero al retirarse hacia el vestuario de El Arcángel y las declaraciones de Fernando Vázquez tras el choque, cuando admitió que la lesión tenía “mala pinta”, apuntaban a algo más grave.
El domingo, cuando el portero llegó al aeropuerto de Alvedro apoyado en muletas, aseguró que apenas tenía dolor y se mostraba esperanzado y optimista hasta conocer el resultado de las pruebas médicas. Finalmente, como indica la web del Deportivo, “afortunadamente”, el portero menos batido de la Segunda solo tiene un esguince.

Del llanto a la sonrisa

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