Los duques de Palma no asisten a la Misa de Pascua en Mallorca

Los reyes, los príncipes de Asturias, sus hijas y la infanta Elena posan ante la catedral de Palma efe
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  La familia real asistió un año más a la Misa de Pascua en la catedral de Palma, con la comentada excepción de la infanta Cristina y su marido, Iñaki Urdargarin, que visitaron las islas hace poco más de un mes para que el exjugador de balonmano prestase declaración con motivo de su imputación en una pieza separada del caso “Palma Arena”.

Unas seiscientas personas, entre turistas y curiosos, se congregaron a las puertas de la Catedral para ver por un instante a la familia real y les han recibido, a su llegada unos minutos después de las 12 del mediodía, con vítores y vivas al rey, la reina, el príncipe y España quienes, aunque posaron para la prensa, no hicieron declaraciones.

Algunos de los presentes esperaban la llegada de los miembros de la familia real desde las 09.00 horas.

El rey llegó conduciendo su propio vehículo, acompañado de la reina y la infanta Elena. Detrás, en otro coche conducido por el príncipe, iban la princesa Letizia y sus dos hijas.

Los miembros del gobierno balear participaron por primera vez en la ceremonia religiosa

 

El obispo de Mallorca, Jesús Murgui, portando la mitra y el báculo y acompañado de los miembros del cabildo catedralicio y acólitos, les recibió a todos ellos a las puertas de la Catedral y les ha ido saludando uno a uno.

Por primera vez, también el presidente del Govern balear, José Ramón Bauzá, y la presidenta del Consell de Mallorca, Maria Salom, esperaron a la familia real a las puertas de la seo mallorquina para darles la bienvenida.

Los reyes, los príncipes y sus hijas y la infanta Elena posaron unos minutos para los fotógrafos y cámaras apostados a las puertas del templo. El rey animó a su nieta Sofía a saludar a los informadores gráficos, algo que la niña hizo tímidamente. Una vez en el interior, ocuparon el primer banco del templo.

A la salida, los reyes, los príncipes y las infantas Elena, Leonor y Sofía volvieron a posar para los fotógrafos, acompañados esta vez por los presidentes del Govern y el Consell de Mallorca. El rey charló unos minutos con el presidente Bauzá.

Como es tradición, la asistencia a la misa de Resurrección supone desde hace años el broche final a la presencia de la familia real en Mallorca durante la Semana Santa.

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